¿cuáles son algunos límites en las citas

¡Dos Madres con derecho en un solo día! + policía travieso.

2020.06.09 10:32 Sora_Yaa ¡Dos Madres con derecho en un solo día! + policía travieso.

Todo lo que voy a compartir en este post paso en un mismo día, por lo que lo escribiré en este solo post, así que de ante mano me disculpo por hacerlo tan largo. Lo dividiré como historia #1 (lo cual sucede en la mañana) e historia #2 (la cual pasa en la tarde)
Ahora un poco de historia de fondo. Por alguna razón que desconozco, aproximadamente a mis 9 años comenzó mi proceso de desarrollo, por lo que era normal que a mis 13 años tuviera el cuerpo de una mujer de 20.
Actualmente tengo 17 y mi cuerpo tampoco es que halla cambiado mucho que digamos, pero de igual manera me a traído distintos tipos de problemas, como son los excesivos piropos en la calle y las burlas de algunas chicas por estar "gorda", lo que me provocó una gran inseguridad en mi hasta el punto de utilizar vendas en la zona de mi pecho para intentar disimular un poco el tamaño de mi busto a la hora de salir. También he de decir que soy alguien bastante fuerte y tengo MUY poca paciencia, razón por la cuál a veces mi mamá me toma como una especie de seguridad cuando está sola en el almacén en el que trabaja.
PERSONAJES:
-Historia #1
Madre con derecho 1 como MD1.
Niño Molesto como NM.
Mi mejor amiga como Lulú.
Y yo como yo.
-Historia #2
Madre con derecho 2 como MD2.
Ladrón Bueno como LB.
Mi madre como Mamá.
Y yo como yo.
HISTORIA #1 Yo estaba haciendo la compra del mercado con Lulú (tambien somos vecinas) Cada una metía en su carrito cosas básicas como arroz, lentejas, verduras, etc.
Estabamos vestidas bastante casual, ella con una 'bata' verde y yo con unos shorts con una camisilla, la cual dejaba un poco a la vista la venda que cubría mi busto, todo iba bastante normal hasta que siento que algo, o más bien alguien hace un poco de presión en la zona de la venda.
Cuando me volteo, veo que es un niño, que ha simple vista se veía que no tenía más de 10 años. Nos quedamos mirando un momento y vuelve a presionar en esa misma zona pero ahora con un poco más de presión acompañado con una pregunta que en menos de un segundo logró matar toda la paciencia que tenía.
NM: ¿Te duele? - pregunta el niño con un tono un tanto burlón.
Yo le respondo: "No." - el niño otra vez toca la misma zona pero con mucha más presión que antes a lo que le digo - "sigue si dolerme, así que no lo vuelva a intentar niño, ve a jugar a otro lugar".
En ese momento se acerca una señora furiosa que al parecer era la madre del niño ese.
MD1: ¡¿Y tú con qué derecho le hablas así mi hijo?! - me pregunto bastante molesta - ¡El solo quiere ver tu cicatriz!
Ahí me si cuenta por donde iba el camino ¡Ellos pensaba que me había operado el busto! Lulú al verme claramente frustrada decide responder por mi de la manera más dulce y amable que pudo.
Lulú: Disculpeme señora, al parecer hay una confusión. Mi amiga no está operada y mucho menos tiene una cicatriz, es solo parte del atuendo que está utilizando.
MD1: ¿Y es que acaso te estaba hablando a ti? Aparte ¿Me vez cara de que nací ayer? Es obvio que eso es una cirugía ¡¡Así que te exijo que te quites la venda para que mi hijo vea la cicatriz!!
Yo: Señora, primero que nada, cuide su tono de voz, segundo ¿usted quien carajos es para decirme que hacer? Y tercero ¿no se da cuenta que lo que me está 'exigiendo' es una total estupidez? Busque oficio señora.
MD1: ¡¿COMO TE ATREVES A FALTAR ME EL RESPETO?! ¡¡SOY MAYOR QUE TÚ!! ¡¡DEBES DE RESPETARME!!
Yo: Señora, el respeto se gana, así que no jda con esas mamdas. - Yo ya estaba totalmente dispuesta a irme a pagar las cosas con Lulú cuando NM me pega algo fuerte en la zona de la venda.
NM: ¡¡QUIERO VER LA HERIDA!! - Grito el niño tirándose al suelo formando un berrinche.
MD1 se me acerca he intenta quitarme la venda dejándome varios arañazos y moretones en el proceso, cuando siento la venda algo floja y un poco de sangra salir de mi brazo, atino a darle un puño en toda la cara a MD1 lo suficientemente fuerte como para tirarla al suelo.
MD1: ¡¡YA VERAS!! ¡¡VOY A LLAMAR A LA POLICIA Y TE VOY A REFUNDIR EN CARCEL!!
Yo: Llamelos con confianza vieja loca, que igualmente hay cámaras que registraron absolutamente todo y varios testigos, y quien terminará en la cárcel será usted, vieja de m**rda.
Lulú: También tengo todo el ataque grabado señora, por favor, déjenos en paz que noble hemos hecho nada.
Al parecer algún empleado o cliente había llamado a la policía porque a penas se terminó ese diálogo ellos aparecieron y automáticamente la MD1 empezo a llorar diciendo que yo había intentado atacarla, robarle sus pertenencias y golpear a su hijo (el cual se encontraba llorando en el suelo).
Sin que se les mostrara ningún tipo de prueba de que yo hubiera hecho todo eso intentaron esposarme, a lo que me negué e intenté explicarles lo que pasó pero empezaron a someterme a lo que los espectadores empezaron a abuchearlos, insultarlos y algunos hasta se les lanzaron a pegarles y así evitar de que me llevaran a algún lugar.
Algunis empezaron a decirles todo lo que de verdad había pasado y los policías se negaron a soltarme sin pruebas (la hipocresía). Lulú mostró el video que había grabado al igual que varias otras personas.
Llego otro policía (el cual supongo que debe ser el superior de los otros) y les dijo que si no me soltaban en ese momento se iban a meter en grandes problemas, en un principio se opusieron, pero ya luego me soltaron. El que parecía el jefe recolectó todos los vídeos, incluyendo el del mercado, y así comprobar mi inocencia y encarcelar a la MD1, la cual se tiró al suelo y empezó a decir que "era injusto", "las cosas tenían que ser al revés", " que antes si había funcionado" y cosas así.
Al final se la llevaron y el mercado nos dio gratis todas las cosas que teníamos en los carritos... Por lo menos algo bueno salió de todo ese espectáculo...
Ahora pensar que todo esto pasó en 2 horas de alguna manera me asusta un poco... Quien diría que mi tarde sería algo parecida a esa mañana...
HISTORIA #2 Ya era de tarde ese mismo día y mi mamá me pidió el favor de acompañarla en el almacén ya que su compañera se tuvo que ir por una emergencia.
Lo único que tenía que hacer era vigilar que nadie intentara robar en el almacén o lastimar a alguien. Ya para ese momento no tenía la venda puesta, preferí aguantarme los piropos a que pensaran que me había operado (cosa que no tiene nada de malo pero aja, me molesta me dijeran eso solo por tener unas vendas).
Todo estaba bastante tranquilo. Piropos por aquí, insinuaciones por allá, ventas por acá y así casi toda la tarde.
Cuando la noche comenzaba a hacer presencia entro un chico, que parecía más o menos de mi edad. Me miró por un momento bastante embobados la verdad, solo lo ignore. Se quedó paseando por el almacén un rato, no sospeche la verdad porque muchos clientes hacen eso antes de realizar la primera consulta de tallas, etc.
Estaba tan metida en mi mundo que no me di cuenta en que momento ese muchacho se acercó a la caja registradora para sacar el dinero (acorralando a mi mamá de paso).
Lo que me hizo caer en cuenta de lo que estaba pasando fue el pequeño chillido de mi mamá. Me volteé y vi como LB (osea, el muchacho) intentaba abrir la caja sin éxito alguno. Me le acerqué y lo enfrenté.
Para mi desgracia estaba armado, en una de sus manos tenía lo que parecía ser una navaja. Dude en acercarme más, pero igual lo hice, se que es arriesgado y todo, pero con mi mamá nadie se mete, y menos la amenaza en mi presencia. Pero algo que me sorprendió bastante fue que LB me propuso que solo le diéramos una pequeña parte del dinero.
LB: Mira, yo no quiero hacer esto. Yo lo quiero robar nada, pero si no lo hago estaré en problemas. Por favor, solo dame una pequeña parte de lo que han ganado, no les pido más nada.
Créanme que estuve apunto de acceder a darle un poco de dinero, pero en vez de eso lo agarré del brazo, se lo doble lo suficiente como para que soltara la navaja y le pegué un puñetazo bastante fuerte.
El pobre LB me daba pena la verdad. El estaba boca abajo en el suelo y yo estaba sentada encima de él mientras esperaba a que la policía llegara. LB repetía varias veces "lo siento", "de veras no quería hacerlo", "mi intención no era lastimarlas", inclusive estaba llorando un poco... De verdad que me daba un poco de pena LB.
Ya habían pasado como unos 15 minutos y la policía aún no había llegado, en cambio, entro una señora bastante alterada diciendo incoherencias y pidiendo dinero. Cuando me vio sentada sobre la espalda de LB empezó a gritar como una loca, y ahí caí en cuenta que la señora era la madre de LB.
MD2: ¡¡BAJATE DE ENCIMA DE ÉL MALDITA CERDA GORDA!!
He de admitir que eso me dolió un poco pero no le presté atención al comentario de MD2 y le empecé a explicar la situación a MD2, la cual me interrumpió diciendo:
MD2: ¡¿ Y QUE SI MI HIJO LES IBA A ROBAR?! ¡¡ESE ES SU MALDITO TRABAJO!! ¡¡ASÍ QUE BAJATE DE EL EN ESTE MOMENTO ANTES DE QUE LLAME A LA POLICÍA!!
Definitivamente lo que decía MD2 no tenía nada de sentido, es más, hasta daba risa. Pero bueno.
Mientras tanto, LB lo único que hacía era decirle a MD2 que por favor no hiciera tanto escándalo.
LB:Mamá, ya para por favor... Yo te dije que no quería hacer esto...
MD2: Tú cállate que yo sé que es lo mejor para ti, y lo mejor para ti es robar ¡¡Así que te exijo maldita cerda que te bajes de encima de mi hijo y le dejes robar!!
LB: Mamá, no le hables así a la chica...
MD2: Aaahhh, ya entiendo... te dejaste llevar del cuerpo de esta g*lfa. En serio que tienes muy mal ojo para las mujeres, se nota que ella a debido estar con más de u - No termino la oración antes de que le propinar un puñetazo en toda la cara.
Es que de verdad ya era el colmo. Primero tenía el descaro de exigir que le dejáramos robar la tienda a su hijo, y ahora en toda mi cara me llamaba g*lfa? Definitivamente eso había cruzado los límites de mi paciencia que milagrosamente duró bastante, pero a diferencia de como reaccioné en la mañana, me he limitado a no decir nada.
Si darme momento a respirar, MD2 se me abalanzó encima y empezó a golpearme y arañar me. Sin ningún tipo de problema me la saque de encima para continuar con la repartición de golpes. Esto terminó casi igual que con LB... Yo sentada sobre la espalda de MD2 y esta maldiciendo e insultando me a todo pulmón, amenzando me con mandarme a la cárcel por no dejar que su hijo robara la tienda.
Por su parte, LB seguía tirado boca abajo en el suelo.
MD2: ¡¿QUE ESPERAS LB?! ¡¡LEVÁNTATE Y ATACA A LA CERDA ESTA!!
LB:....No.... Mamá, ya evitemos más problemas... mejor esperemos a que llegue la policía.
MD2: ¡¿PERO QUE BURRADAS ESTAS DICIENDO?! ¡¡APURA Y SACA TODA LA PLATA!! ¡¡ES LO MEJOR PARA TI!!
Sinceramente ya no sabia que pensar de la situación... Lo único que tenía claro era la ineptitud de los policías porque ya casi había pasado una hora y media y nada que llegaban.
Paso otra media hora entre quejas e insultos por parte de MD2 hasta que por fin llegaron los policías al almacén y ahí me di cuenta de algo... El mundo es malditamente pequeño.
Eran los mismo policias que me intentaron encarcelar en el mercado en la mañana y su superior. Intercambiamos miradas por unos segundos hasta que me di cuenta que algunos de ellos estaba mirando fijamente mi busto.
Yo: Primero me intentan encarcelar sin pruebas alguna, luego me someten ¿y ahora miran sin descaro alguno mi busto? Siquiera disimulen un poco. - estos simplemente voltearon la cabeza haciéndose los locos.
Mientras, el superior miraba el video recolectado por las cámaras de seguridad del almacén, los otros estaban esposando a MD2 y a LB. No podía evitar sentirme mal por LB. Se veía que el era alguien bueno, pero bueno, ya nada se podía hacer.
Ya los policías se estaba yendo del almacén con MD2 y LB cuando uno de ellos de me acerca a insinuar me sobre tener una cita y luego tener relaciones sexuales con la escusa de gustarle las mujeres fuertes.... He de recalcar que en ese momento (y actualmente) era menor de edad, pero por mi apariencia física, pues aparentaba más edad.
Sin perder el tiempo le grité al superior y le pregunté:
Yo: ¡Disculpe! ¿Que pasa cuando un adulto le insinúa a una menor de edad tener relaciones sexuales? - Hubieran visto la cara del policía, se puso pálido de un momento para otro, fue demasiado gracioso.
Para concluir toda esta historia, el superior me dio todo los detalles de que hacer en caso de que eso pasara, mi mamá le dio su número para que la mantuviera al tanto de lo que pasara con MD2 y LB y el policía travieso no se me volvió a insinuar nunca más.
Aquí donde estoy, sigo sin poder creer que algo así me halla pasado... es que cada vez que lo recuerdo suena más surrealista, pero bueno, cosas de la vida.
EXTRA: Conseguí el nombre de LB y cada vez que podía lo iba a visitar a la correccional. Se puede decir que somos un poco amigos, aún no confío en él, pero igual lo voy a visitar cuando puedo y.... que puedo decir... me agrada su compañía...
Hasta aquí todo el larguero de mi historia con madres con derecho. Buenas noches.
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2020.01.06 10:32 alforo_ Embistiendo, que no invistiendo

"En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa" (Antonio Machado). Así ha ocurrido en el debate de investidura estos días en el Congreso de los Diputados. Los representantes de la derecha, la ultraderecha y la ultra-ultraderecha reaccionaria no han hecho otra cosa que embestir; no investir que es lo que tocaba. Se han lanzado contra el candidato a Presidente y todo lo que se movía a su izquierda de forma violenta, con insultos y descalificaciones, aportando pocas ideas salvo la palabra que tanto les gusta repetir, cuadrándose y con voz engolada: ¡España, todo por España!
Pedro Sánchez no ha logrado la mayoría absoluta en la primera votación y confía en desbloquear el Gobierno en la del martes. Obtiene 166 'síes', 165 'noes' y 18 abstenciones. La votación se repetirá el próximo día 7 y todo parece que Sánchez saldrá investido por mayoría simple, más votos favorables que en contra. El candidato cerró el debate pidiendo moderación, afirmando que "Esta coalición progresista es el mejor antídoto contra esta coalición del apocalipsis"
España está a punto de marcar un nuevo hito en su historia si el pacto entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias obtiene el respaldo necesario en el Congreso, con la sombra del tamayazo planeando sobre el Congreso. De salir adelante, habrá por primera vez un gobierno de coalición en el país y España se sumaría al listado de otros países en Europa con tradición de gobiernos conjuntos entre dos o más partidos, algo que se ha ido implantando en los últimos años en las comunidades autónomas españolas pero que se resistía en el ámbito nacional.
La sesión de investidura del sábado ha sido muy literaria y poética, que ha chocado con los insultos e improperios lanzados. De Bertolt Brecht, Benito Pérez Galdós, Mario Vargas Llosa, Antonio Machado o Albert Camus. Citas literarias, textuales o retocadas, se han intercalado entre la artillería dialéctica. Comenzó el candidato a la Presidencia del Gobierno, con Bertolt Brecht: "¿Qué tiempos son estos en los que tenemos que defender lo obvio?". "Su moral política es como una capa con tantos remiendos que no se sabe ya cuál es el paño primitivo", le ha replicado, Pablo Casado, parafraseando a Benito Pérez Galdós, el día en que se cumple el centenario de su muerte. Más libertades se ha tomado el popular con Mario Vargas Llosa al preguntar a Sánchez: "¿Cuándo se jodió, no el Perú, sino el socialismo constitucional?"
Desde la Transición, ningún ganador de unas elecciones había necesitado tanto el apoyo de otras formaciones políticas como ahora. Sánchez ya lo necesitaba después del 28 de abril, cuando PSOE y Podemos sumaban diez escaños más, pero el socialista se negó a negociar desde un principio un gobierno de coalición y, cuando accedió, a Iglesias no le pareció suficiente. "No hay tradición" de un Gobierno de coalición, se justificaba, abogando por un gobierno "a la portuguesa" de apoyo parlamentario.
Pero tras las elecciones del 10 de Noviembre ambas fuerzas progresistas perdieron fuerza y el multipartidismo terminó por explotar con más partidos que nunca y el escenario se tornaba más complicado para formar un Gobierno estable. El fracaso de tres meses de negociaciones tras el 28A se consolido en menos de 48 horas tras el 10N; "Lo que en abril se había convertido en una oportunidad histórica, hoy es una necesidad histórica", dijo Pablo Iglesias desde la Moncloa durante una comparecencia conjunta con Sánchez y en esas estamos.
Según el #NuevoAcuerdoParaEspaña de la #CoaliciónProgresista, estas son algunas de las medidas que el PSOE y UP se comprometen: subida del salario mínimo a 1.200 euros y subida de pensiones con arreglo al IPC para los jubilados; subida del IRPF a las rentas altas a partir de 130.000 euros; bajada de impuestos a Pymes y autónomos que facturen menos de 1 millón de euros; derogar la ley; subir los impuestos a las rentas altas y derogar la reforma laboral; impulsar la vía política para abordar el conflicto político catalán; la asignatura de Religión dejará de contar para la nota media y no tendrá alternativa; compromiso para limitar el precio de los alquileres; una ley que blinde el solo sí es sí y más planes para la violencia machista; aprobar la ley de cambio climático; revertir los límites a las investigaciones judiciales aprobados por Rajoy; aprobar una de las grandes reivindicaciones de la actual fiscal general del Estado; asistencia sanitaria en casa y banda ancha para repoblar la España vacía; acuerdo por la eutanasia y para eliminar los copagos introducidos por el PP; aumentar el presupuesto para Cultura; homenaje a las víctimas del franquismo el 31 de octubre y a los exiliados el 8 de mayo, las casas de apuestas solo podrán abrir a partir de las diez de la noche.
La investidura de Sánchez resucita al PP de las trincheras y la radicalidad. Casado y Abascal compiten en insultos a Sánchez, por liderar una oposición que anticipa una legislatura bronca y de judicialización política. Abascal denunciará a los que quieren "trocear" España. El ambiente destila ya más crispación y más trazo grueso que el que se vivió entre 2004-2008 con la virulenta y vehemente estrategia que desplegó Rajoy contra el entonces presidente Zapatero. El PP, Vox y Cs, más que investir, embisten, pese a que el PP afirma que "Sánchez se ha sumado a la embestidura contra el Estado de derecho". En el Parlamento del XIX, los diputados se referían a quienes les precedían en el uso de la palabra como "mi ilustre opinante". En el del XXI, lo que se estila es llamarle "sociópata, mentiroso, fatuo, arrogante y patético", que es como el líder del PP, Pablo Casado, llamó a Pedro Sánchez nada más subirse a la tribuna de oradores. El "cayetanismo" se ha impuesto en la calle Génova. En su desvarío, Arrimadas pide un 'tamayazo' a la bancada socialista: Solo hace falta un valiente.
Santiago Abascal, que pidió la detención inmediata de Torra, por estar en "absoluta rebeldía", embistió contra Sánchez anunciando una triple ofensiva en el Congreso, en los tribunales y en las calles para "frenar" los planes de un Gobierno que calificó de traidor, fraudulento e ilegítimo. "Es un fraude, un mentiroso, un estafador, un político indigno y un personaje sin escrúpulos, que a caballo del apoyo mediático y sometiendo a las instituciones, es capaz de cualquier cosa por seguir viviendo en La Moncloa". Es un villano de cómic, llegó a decir "es un Tirano Banderas, que lo mismo se envuelve en la bandera nacional que en la estelada, en la europea o en la cubana". Impresentable.
El PSOE ha logrado la ruptura del bloque independentista; ERC mantiene la abstención pese a que ve un "golpe de Estado" tras la decisión de la JEC y JxCAT votará "no" porque duda de un candidato con "mil rostros". La sorpresa de la jornada la dio la diputada Ana Oramas, de Coalición Canaria, que decidió desobedecer la abstención aprobada por la dirección de su partido y anunciar que votará "no" por coherencia y sus principios. Hizo una introducción en forma de poema, "puedo escribir los versos más tristes esta noche", para después arremeter con dureza contra el candidato a la investidura. "Usted quería un gobierno gratis total y ahora esta dispuesto a pagar el mayor precio que se podría pagar".
Algunos discursos en titulares: Pedro Sánchez advierte de que "España no se va a romper ni la Constitucón" y enarbola el patriotismo social frente al discurso apocalíptico de la derecha. Sánchez defiende el diálogo en Cataluña porque la solución al conflicto no llegará sólo de la aplicación de la ley (Ver intervención completa de Pedro Sánchez). El candidato socialista propone "retomar el diálogo en el punto en que los agravios comenzaron a acumularse". Emplaza a todos los partidos a acordar "una propuesta de España diversa que se enriquece en la pluralidad de sus identidades, lenguas, culturas y personas".
Iglesias sale en tromba contra la derecha de la anti España. "Sólo aceptan la democracia y las instituciones cuando mandan ustedes", dice el líder de Podemos. Iglesias advierte a la derecha: "Los avances sociales se seguirán produciendo en este país a pesar de ustedes". Iglesias afirma que la tarea del próximo Gobierno será "reparar las traiciones a España" del Partido Popular. Otra frase: "Ustedes no entienden la diversidad de nuestra patria. No aceptan que una mayoría parlamentaria que representa a los ciudadanos construya un nuevo Gobierno. Desprecian a esta mayoría y, al despreciar al Parlamento, desprecian a España". Por su parte Alberto Garzón (futuro nuevo ministro de Consumo): "La radicalización de las derechas es para ver quién rentabiliza el conflicto".
Gabriel Rufián advierte a Sánchez de que si "no hay mesa de diálogo no hay legislatura": somos catalanes, republicanos y somos independentistas y ante todo somos demócratas. Jamás ni por activa ni por pasiva favoreceremos un gobierno de extrema derecha. Aitor Esteban del PNV defiende la investidura como "una gran oportunidad" pero pide a Sánchez "liderazgo" para enfrentar los riesgos .El diputado de Teruel Existe ha denunciado que es víctima de "una presión tremenda en los medios y las redes".
Decíamos que el debate ha sido muy literario y poético. Marcando distancias con el candidato, la portavoz de JxCAT, Laura Borràs, ha recordado un célebre texto de Martin Niemöller: Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, ya que no era comunista..., aunque ha preferido explicarlo a leerlo. "En España lo mejor es el pueblo. Siempre ha sido lo mismo. En los trances duros, los señoritos invocan la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre y la salva", recordaba Pablo Iglesias a Antonio Machado. "La democracia si es consecuente no puede beneficiarse de las ventajas de la venganza", citaba Jaume Asens, a Albert Camus, en los sesenta años de su muerte.
Frente a lo cultural y literario, la bronca sin medida, bajo el control de "la derecha, la ultraderecha y la ultra-ultraderecha". La portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, ha tenido que soportar a las tres derechas gritando "asesinos", "viva el rey" y "fuera, fuera" y con el secretario de la Mesa, Adolfo Suárez, dándole la espalda durante toda su intervención. La tensión ha llegado a tal punto que la presidenta del Congreso ha tenido que intervenir: "En el Parlamento se defienden las posiciones políticas mediante la palabra, no mediante el grito o el insulto. ¿Pueden dejar de gritar por favor?". La primera chispa saltó cuando Aizpurua aludió al rey para calificar su intervención televisada el tres de octubre de 2017 como un gesto de autoritario. En medio de toda esa tensión, Pedro Sánchez ha conseguido salvar el debate con Bildu sin tomar partido en la bronca ni responder a las alusiones.
Adriana Lastra, portavoz del grupo socialista en el Congreso, cerró el debate, con una excelente intervención y de manera contundente: "Hemos escuchado a las derechas llamar traidor a quien ha ganado las elecciones y han llamado a frenarlo", amenazando con un golpe de Estado por todos los medios. Una mención especial le ha dedicado a Inés Arrimadas, a quien ha acusado de hacer el ridículo "alentando tamayazos" por pedir a los diputados socialistas que sean valientes y no secunden la investidura. "Los diputados de esta Cámara no son arribistas ni son tránsfugas", le ha espetado.
En su turno de respuesta a Lastra, Sánchez ha aprovechado para cargar contra la portavoz de Ciudadanos por llamar "al transfuguismo de diputados y diputadas". Ha clamado que "Frente a la coalición del apocalipsis, la coalición progresista que va a gobernar España", terminando su intervención con un menaje de esperanza: "dejemos a la coalición del apocalipsis con su rencor y su vuelta al blanco y negro".
Catalunya y ETA han sido protagonistas en el debate, junto con gritos, insultos, improperios y descalificaciones. Hay que destacar como positivo, que la izquierda ha escenificado su unidad, por primera vez desde la moción de censura, y se prepara para una oposición sin tregua.
El día 7 se votará definitivamente la investidura y sabremos si tenemos un gobierno progresista o vamos a unas nuevas elecciones, que todos dicen no querer. Veremos.
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2019.04.23 15:16 spannerfilms [LONGESTPOST con tl;dr] Inclusión financiera, bancarización obligatoria, Salle, juntada de firmas, y el futuro de la plata.

Si dejas caer una rana en agua hirviendo, va a saltar, patalear, e intentar escparse. Si la pones en agua fría y de a poquito le subís el fuego, la rana lo va a aceptar cómodamente. Sin croar una vez se va a dejar matar. Hoy somos las ranas y el agua está bastante tibia.
Disclaimer (y abro paraguas): No soy contador, economista, profesor, ni abogado. Soy un uruguayo, fui empleado, ahora doy empleo, compro y vendo, importo y le compro a gente de acá. Mi opinion es eso, mí opinion. Si este sub mantiene las proporciones que mantienen mis grupos de amigos y conocidos, esto va a quedar como un rant de un tempo preocupado por cosas innecesarias. Para los pocos que piensen igual, suerte!
Voy a escribir bastante, y a fin de minimizar los tl;dr y maximizar la discusión, dejo acá un resumen de mis ideas.
  1. La Bancarización Obligatoria (BO) está disfrazada de Inclusión Financiera. Suena mejor, pero no funciona.
  2. 'La inclusión financiera te conviene': ¿A quién? Si de verdad conviniera la elegiríamos sin que fuera obligatoria.
  3. Venden esto como 'para el trabajador' o 'para evitar el lavado de dinero'. Sabemos que no son los motivos.
  4. Cada día cambiamos más de nuestra privacidad y libertad, por comodidad.
  5. La inseguridad se combate sacando el efectivo del medio?
  6. Cual es el límite? Cuanto falta para que nos digan en esto no podes gastar?
  7. Si bien las tendencias a estas cosas son mundiales, en Uruguay la veo potenciada.
Hoy (ayer?) se finalizó la cuenta de las firmas juntadas por el Dr. Salle. Yo firmé, junte firmas, lleve firmas. Muchos hicieron lo mismo de acá a Artigas. Pero no llegamos. Hoy el camino de la bancarización obligatoria (vestida de inclusión financiera) sigue sin tranca alguna.
Quisiera dejar de lado la política acá. Si bien creo que la BO se alinea con el gobierno del turno (con el cuál -sorpresa!- no estoy de acuerdo) creo que esto es un caso que nos afecta demasiado a todos como para apuntar dedo y buscar culpables otros que nosotros mismos.
No estoy de acuerdo con todo lo que dice el Dr. Salle, ni con toda su manera de decir las cosas. Sin embargo creo que el trabajo que realizó (y realizaron los voluntarios) es digno de admiración. Vivimos en tiempos donde poquito a poco nuestras libertades se van erosionando. Lo privado es cada vez menos privado. Lo nuestro cada vez menos nuestro. Este tipo marco una linea y dijo hasta acá.
Citando al guacho de los 100 dólares: 'Aquellos que renunciarían a libertades esenciales, para comprar un poquito de seguridad temporal, no merecen libertad ni seguridad.' Si bien el no merecen seguridad es capaz es un poquito fuerte, no podría estar más de acuerdo.
Hoy nos venden Inclusión Financiera porque bajó y va a bajar el lavado de activos. La realidad: tenes que cobrar tu sueldo de $30.000 por banco. Si queres sacar tus ahorros te preguntan cómo y para qué. Y de dónde salió. Y a dónde va. Para comprar un Suzuki Celerio tenes que hacer , transferencias bancarias, si te toca, justificar como lo pagas. Lo mismo si lo vendes y guardar la plata en un banco. Pero entran los bolsos con millonadas de dólares que no vas a ver en diez vidas. Bustin paga un Ferrari cash. Entran los yates a Punta del Este y pagan en efectivo los meses de amarra. Ojo, no digo que estos fondos sean ilegales. Ojala sean todos buenos empresarios. Lo que digo es que quien de verdad tiene guita para mover, la mueve. Más si no les importa la 'ilegalidad' del asunto.
Por otro lado nos venden Inclusión Financiera para bajar el trabajo en negro o irregular. Esto no lo puedo discutir mucho. Por este lado capaz aplica la ley. Sin embargo, creo que no es necesaria para bajar estos índices. Se han bajado gran cantidad de otras maneras. Y de la misma manera, tampoco hace la inclusión financiera imposible que alguien trabaje en negro. Hay que recordad una cosa: el discurso es que el patrón -malvado oligarca- hace que el empleado trabaje en negro. La realidad (como alguien que contrata personal constantemente) es que en muchos casos (sino la mayoría) es el empleado quien pide trabajar en negro o se niega a entrar en caja. La realidad es que (con razón) miran la plata que se llevan a fin de mes y no ven el aporte como plata a futuro. Lo ven como un descuento. Si esto es válido o no es cuestión de otro ladrillazo de texto. Ni hablar cuando tienen retenciones por manutención o préstamos. Nunca me case con nadie ni firme nada con ANDA, sin emabrgo se ma han cobrado varias veces retenciones de terceros porque sin beneficio alguno para mí soy AGENTE DE RETENCIÓN. El trabajo en negro no es solo culpa del empleador, sino tan culpable es el empleado. Atacar esto es otro problema, no figurar por banco. Lo que hay que lograr es que después de darle fortunas al BPS puedas jubilarte sin tener que pensar en mendigar para medicamentos.
Por otro lado si alguien recuerda los spots (que pagamos nosotros!) de Jorge 'El Carpintero del POS' o Anita que hacía materas y cobraba por MiDinero, terminaban todos con '...la inclusión financiera te conviene.' A quien? Si de verdad fuera tan conveniente no había que hacer una ley para que la gente se sumara. Lo harían por propia conveniencia. A quién le conviene? Al banco que va a multiplicar exponencialmente el capital por todos los sueldos que ahora procesan? A MercadoLibre y MercadoPago? A las empresas que importan y colocan POS? A las tarjetas de crédito que se llevan puntos porcentuales por cada transacción? Al gobierno que ahora tiene acceso a una base de datos inimaginable sobre quién, cobra qué, cómo, y cuándo? Me parece que esto pesa bastante más que el hecho de que Marianito pueda salir de paseo sin llevar efectivo, solo su confiable y querida tarjeta. Y todo para qué? Para que devuelvan $6 en una compra? Se le dio un poder enorme e injusto a las instituciones financieras tanto estatales como privadas. No es el caso aun, pero el estado, y los bancos ahora tienen las herramientas para controlar el gasto, pero no el de ellos, el nuestro. Ya se borraron del imaginario colectivo los cacerolazos y los corralitos? Ahora con una sonrisa vamos y dejamos integro el sueldo y nos vamos a casa con un pedazo de plástico. No quiero entrar en el debacle y la mentira del dinero fíat (ponganse sus sombreros de papel de aluminio!) pero cada vez nos importa menos qué es de verdad lo que nos dan a cambio de bienes materiales y servicios.
Lo vemos en todo, desde las redes sociales hasta en como llenamos cupones de supermercado con dirección, nombre completo, cédula, teléfono y mail para ver si nos ganamos ese Microsonic 42". Y mientas que gobiernos Europeos se llenan la boca hablando de la privacidad y de las multas a las multinacionales que no dicen como pisotean las responsabilidades asociadas al manejo de información personal (pública y privada) cuando lo que les molesta de verdad es no haber encontrado ellos la forma de hacerlo antes, y de manera tan eficiente. Lo mismo con las empresas que dejamos entrar en Uruguay. Por la comodidad y la buena onda del Uber dejamos entrar una empresa que entre la mugre que se ha vuelto el culto de Silicon Valley, ha destacado por ser la que tiene menos escrúpulos. Nos agarramos de Uber (la comodidad rápida, la seguridad momentánea) en vez de exigirle al estado que haga del omnibus y el taxi lo que deben ser. Después cuando el capital se vuela del país nos quejamos. Nos importa un pedo nuestra información, nuestra libertad.
Preocupante es también que nos hayan firmado solo 200.000 personas. Más preocupante cuando lees los comentarios de las noticias. Independientemente si hablamos de El País o LR21, la cantidad de gente que piensa que esto está bien (hablo de la obligatoriedad) es preocupante. No la opción, no que sea obligatorio que exista la posibilidad de pagar con el POS, no que te den el descuento si lo queres. Que sea obligatorio, sin opción, sin alternativa. Está bien. No hablamos de sacar el efectivo de las calles (todavía...) pero no es un paso, es un gran salto en la dirección equivocada. Deberíamos luchar siempre por mantener las libertades que nos quedan. Cada vez son menos, y se pierden sin darnos cuenta. Mañana van a sacar una ley de Pensamiento Inclusivo donde van a permitir solo cuatro diarios. La gente la va a aceptar como obligatoria así no se tiene que fumar Intrusos, en vez de decir, bueno, no lo veo y listo.
También hacen saber que esto va a mejorar la seguridad pública. Porque todos sabemos que la mejor manera de que no te roben no es atacar a quién roba (elegí según tu ideología si es con pena de muerte o con programas sociales para la infancia) sino simplemente no tener nada para robar. Próximamente podemos prohibir los autos para no tener que preocuparnos por el precio del combustible, o cerrar las escuelas públicas para no pagar primaria.
Hoy nos dicen como cobrar el sueldo. Mañana nos dicen que solo podemos sacar $10.000 por mes para controlar la inflación. Pasado que solo podemos gastar en dos marcas aprobadas por el gobierno. Es cierto, me encantan los ejemplos fatalistas, pero estoy seguro de que si contratan un experto en marketing y lo venden como Venezuela-chic lo aceptamos sin problema.
A fin de cuentas, en resumen, todo eso...: Lo que me preocupa no es la Bancarización Obligatoria como tal, por más que me asquee. Lo que me preocupa es qué facil que lo aceptamos sin preguntarnos si era de verdad conveniente, y mucho menos, si era seguro para las libertadas que consideramos esenciales.
Para terminar, quería agradecerle a los dos que leyeron hasta acá. Espero que si bien no puse citas ni estadísticas, alguno se ponga a pensar sobre esto aunque sea para putearme.
/*Si bien dije que quería dejar de lado la política para no alienar a nadie (he visto acuerdo y oposición de los dos lado), si creo que independientemente de la afiliación partidaria habría que pensar en quienes son los que más proponen y defienden estas ideas. Si no son los mismos que una y otra vez han demostrado ser INCAPACES de operar con transparencia, y pensando a largo plazo. Si no son los mismos que han vendido las costas a pesqueros chinos, los aviones a controversiales empresarios, y el agua a quién este más cerca.*/
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2019.04.08 12:29 NoMeVoyMeQuedo Por qué los barrios pobres no van a votar: la abstención en las zonas más excluidas duplica a la de las más ricas

El barrio sevillano de 'las 3.000 Viviendas', uno de los más empobrecidos de España, fue el que más se abstuvo en las elecciones generales de 2016. Los que más participaron fueron los vecinos del acomodado barrio del Pla del Remei, en Valencia "Es un pez que se muerde la cola: como no votan, los políticos no se interesan por ellos, ellos no se sienten escuchados y vuelven a abstenerse en las siguientes elecciones", explica el investigador Manuel Trujillo BUSCADOR Busca entre las 16 mayores ciudades españolas y comprueba cuál es la renta media del barrio y cuántos votantes se abstuvieron en 2016 Raúl Sánchez 07/04/2019 - 21:37h Compartir en Facebook Compartir en Twitter Norte y sur, este y oeste, centro y periferia o costa e interior pueden marcar las fronteras invisibles de una ciudad. Muchas veces, esos límites no solo señalan las desigualdades económicas sino también políticas. Vivir en un barrio rico o pobre influye de manera determinante en las probabilidades de que una persona acuda a votar a su colegio electoral o se quede en casa en unas elecciones generales.
Por ejemplo, una brecha de casi 90.000 euros de ingresos por hogar separa al barrio de 'las 3.000 Viviendas' en Sevilla, el segundo más empobrecido de España, y El Viso en Madrid, el más rico. La desigualdad económica también se convierte en desigualdad electoral: en el primero, el 55% de los residentes no acudieron a votar en las elecciones generales de 2016; en el segundo, el 18%.
¿Una casualidad? Los datos analizados por eldiario.es muestran que los barrios con menos renta se abstuvieron el doble en las elecciones generales de 2016 que las zonas más acomodadas en las 16 mayores ciudades españolas. Mientras que la abstención alcanzó el 42% en los barrios con una renta media por debajo de los 20.000 euros, solo el 20% de los residentes de las zonas con ingresos superiores a los 50.000 euros renunciaron a votar.
Este es el resultado del análisis de eldiario.es de los datos del proyecto estadístico Urban Audit, publicados por el Instituto Nacional de Estadística, y los resultados electorales de las elecciones generales del 26J. Ver metodología
"Esto no es nuevo, siempre ha habido agujeros negros electorales que han sido los barrios más pobres", explica Braulio Gómez, doctor en Ciencia Política de la Universidad de Deusto y autor de varios trabajos sobre la relación entre abstención y renta. "Si en tu casa no tienes la nevera en condiciones para mantener tu vida cotidiana, es más difícil que tengas ese tiempo para buscar información política", comenta Gómez.
La tendencia se repite en los 16 municipios más poblados de España: cuanto más pobre es el barrio, más se abstuvieron sus residentes en las elecciones generales de 2016. Sin embargo, este fenómeno se agrava en las ciudades con mayor brecha entre barrios humildes y zonas acomodadas. Es decir, áreas metropolitanas más desiguales.
Pero, ¿por qué los residentes de barrios como El Raval (Barcelona), San Cristóbal (Madrid), Los Pajaritos (Sevilla) o Palma-Palmilla (Málaga) acuden menos a votar? Los expertos lo achacan a un alejamiento total de la política y una sensación de exclusión por su situación económica.
"Es un tipo de cultura que es lejana a ellos, que no les representa no participan porque no es su juego político", argumenta Miguel Alhambra, sociólogo de la Universidad Complutense de Madrid y autor de un estudio académico sobre desigualdad social y abstención electoral en Madrid y Barcelona. "Es un efecto de la propia desigualdad: si para tener voz y voto tienes que tener capital cultural, al final te callas", comenta.
'Las 3.000 Viviendas' y la zona de Juan XXIII en Alicante son los barrios que más se callaron en las elecciones del 26J. Alrededor de la mitad de los residentes decidieron no ejercer su derecho al voto en 2016. "Aunque realmente digamos que no hace falta gran cosa (para votar), coger tu DNI y acercarte al colegio electoral, algo que nos parece sencillo, no lo es para muchas personas", explica la doctora en psicología social Cristina Cuenca.
Para Cuenca, es complicado decir "que vaya a votar" a una persona que esté en "una situación de desempleo cronificado, una familia afectada porque el padre o la madre tenga un problema de adicción o una persona sin hogar".
Pero, ¿cómo y a qué partidos votan los barrios de renta más bajas y mayores problemas derivados de esta desigualdad? Para comprobarlo, analizamos los datos de 509 barrios de las mayores ciudades españolas.
Fuente: Urban Audit, INE, Ministerio de InteriorMade with Flourish
Los investigadores alertan de las consecuencias políticas de la segregación entre barrios humildes de baja participación y zonas acomodadas con alta participación. "Es un pez que se muerde la cola: como no votan, los políticos no se interesan por ellos, ellos no se sienten escuchados y vuelven a abstenerse en las siguientes elecciones", argumenta Manuel Trujillo, investigador del Instituto de Estudios Sociales del CSIC.
Precisamente, el estudio Urnas Vacías en los suburbios de las ciudades, realizado por Trujillo y Braulio Gómez para el Observatorio Social de La Caixa, identificó una correlación "altísima" entre vivir en una zona caracterizada por la carencia de todo tipo de recursos y la abstención electoral en las municipales de 2015.
"A nivel electoral, cuando se agudiza este fenómeno, la izquierda pierde muchísimos votos", afirma Trujillo, que pone como ejemplo las pasadas elecciones autonómicas en Andalucía. Tal y como publicó eldiario.es, la abstención se disparó el 2D en los barrios más pobres de Sevilla, Málaga y Córdoba, donde Podemos y sobre todo el PSOE tenían más poder electoral.
Los datos de las generales del 26J, en 2016, también señalan esta tendencia: los partidos de izquierda son mucho más fuertes en los suburbios de las grandes ciudades y las candidaturas de derecha consiguen más votos en las zonas más ricas. Un voto de clase que se agudiza en los extremos: la izquierda promedia el 67% de las papeletas en los barrios que ingresan menos de 20.000 euros y la derecha se lleva el 74% de los sufragios en las zonas con una renta media superior a los 50.000 euros por hogar.
Manuel Buñuel, politólogo e investigador de la relación entre abstención y renta en la ciudad de Sevilla, asegura que existe una sensación en las zonas más marginadas de que la clase política solo va a esos barrios durante la campaña electoral y que después están "cuatro años sin aparecer". "Se ha luchado tanto tiempo para que el voto se ampliara a más capas de la población y los que más lucharon por ampliarlo son los que más se abstienen actualmente", reflexiona Buñuel.
Un fenómeno que apenas ha variado con el surgimiento de formaciones políticas como Podemos o Ciudadanos, según concluye el estudio Urnas Vacías. "Esto genera una concentración de poder político: si los ricos siempre votan, tendrán más poder en sus manos para que se tengan en cuenta sus intereses", explica el investigador Braulio Gómez.
La renta media de los diez barrios que más se abstuvieron en las generales de 2016 era de 19.000 euros por hogar. Entre los diez que más participaron, la cifra sube hasta los 68.000. Para Manuel Trujillo, "esto se acaba convirtiendo en un déficit democrático porque hay cierta población que no se siente representada y que no acaba siendo escuchada".
Más de una treintena de barrios de las grandes áreas urbanas registraron porcentajes de abstención por encima del 40% de los residentes en 2016. Si resides en alguna de las 16 mayores ciudades españolas, puedes buscar tu barrio.
BUSCADOR: ¿cuántos vecinos se abstuvieron en cada barrio en las elecciones del 26J? Busca un municipio o barrio y descubre el porcentaje de abstención o a qué candidaturas votaron los barrios más pobres y ricos. Solo se incluyen 509 barrios de las 16 ciudades más pobladas
Flourish logoA Flourish data visualisation Fuente: Urban Audit, INE, Ministerio del Interior
Para contextualizar la desigualdad política de las ciudades españolas, analizamos los datos de abstención y renta media en los barrios que representan el 20% más rico y el 20% más pobre de diez de las mayores áreas urbanas en España. Haz click en alguna de las siguientes ciudades para leer cada apartado.
Barcelona Gijón Bilbao Sevilla Las Palmas de G.C. Madrid Valencia Córdoba Zaragoza Vigo 1. La segregación económica de Barcelona
Tres factores unen a los barrios de El Raval, El Besòs, el Maresme y Nou Barris. Son los barrios que más se abstienen, más empobrecidos y con mayor población extranjera de Barcelona. Frente a ellos, el distrito de Sarrià-Sant Gervasi agrupa las zonas de mayor renta, menor abstención y más población nativa.
Una segregación económica, racial y social que divide a Barcelona entre la ciudad de Convergencia y PP frente a la de En Comú y el PSOE.
Partido más votado en cada sección censal en las elecciones generales de 2016
CDC
En Comú
PP
PSOE
Cs
ERC 20% más pobre
AbstenciónRenta media41,1%24.410€ 20% más rico
AbstenciónRenta media28,3%55.712€ Fuente: Urban Audit, Ministerio de Interior
  1. Las Mil Quinientas viviendas de Gijón
En 1953, el Instituto Nacional de la Vivienda recibe el encargo de realizar un proyecto para alojar a los obreros que procedían del ámbito rural de Gijón en el Pumarín. Así es como se desarrollaron las Mil Quinientas viviendas que transformaron el barrio en una zona obrera. Todavía hoy, el Pumarín es la segunda zona más pobre de Gijón (23.591€) y en la que más se abstuvieron sus votantes (33,7%).
La zona residencial de urbanizaciones de Las Mestas es la más rica y también la que más participación registró en las elecciones del 26J.
Partido más votado en cada sección censal en las elecciones generales de 2016
PP
PSOE
UP 20% más pobre
AbstenciónRenta media34,3%22.895€ 20% más rico
AbstenciónRenta media27,5%35.186€ Fuente: Urban Audit, Ministerio de Interior
  1. Vivir al lado del Guggenheim en Bilbao
Más de 20.000 euros conforman la brecha entre Abando, el distrito más rico y que más participa de la ciudad de Bilbao, y el resto de zonas de la ciudad. "En Bilbao hay una alta desigualdad pero no llega a los niveles que se llegan en Sevilla, Málaga o Badajoz aunque dentro de Euskadi sí que llama la atención", afirma Braulio Gómez, doctor en Ciencia Política de la Universidad de Deusto.
La desigualdad de Bilbao se manifiesta entre los que viven al lado del Guggenheim, que apenas se abstienen y votan principalmente a PP y PNV, y la zona sur de Errekalde, la más pobre donde Unidos Podemos fue el más votado en 2016.
Partido más votado en cada sección censal en las elecciones generales de 2016
PNV
PP
UP 20% más pobre
AbstenciónRenta media35,7%27.304€ 20% más rico
AbstenciónRenta media27,2%48.514€ Fuente: Urban Audit, Ministerio de Interior
  1. Urnas vacías en 'las 3.000 Viviendas'
La abstención consiguió la mayoría absoluta en 'las 3.000 Viviendas' de Sevilla en las elecciones generales de 2016. El 55% de los votantes decidió abstenerse en un barrio en el que PSOE y UP se llevan el casi el 80% de los votos. Frente a ellos, menos del 20% de los votantes se abstuvieron en el barrio más rico de Sevilla, Santa Clara, donde PP y Cs son opciones mayoritarias.
"Si lo que se lleva al debate es lo que opina un votante de los Remedios o de Triana, no se van a tener en cuenta los problemas de las 3.000 Viviendas", afirma el politólogo Manuel Buñuel.
Partido más votado en cada sección censal en las elecciones generales de 2016
PSOE
PP
UP 20% más pobre
AbstenciónRenta media40,9%17.648€ 20% más rico
AbstenciónRenta media20,3%42.911€ Fuente: Urban Audit, Ministerio de Interior
  1. Las barriadas de Las Palmas, carne de abstención
La brecha económica entre el barrio que más se abstuvo en las elecciones de 2016, las barriadas de la Vega de San José, y el que más participó, la céntrica zona de Arenales-Lugo, es de casi 20.000 euros por hogar. Una diferencia que señala la desigualdad entre el centro histórico construido alrededor del Puerto de Las Palmas y las barriadas periféricas del sur, asentadas en pendiente sobre la ladera de la montaña.
Partido más votado en cada sección censal en las elecciones generales de 2016
PP
PSOE
UP 20% más pobre
AbstenciónRenta media40,2%21.281€ 20% más rico
AbstenciónRenta media30,7%38.264€ Fuente: Urban Audit, Ministerio de Interior
  1. Madrid, una brecha de norte a sur
La capital madrileña presenta los mayores índices de desigualdad de las grandes ciudades españolas, una brecha que se dibuja de sur a norte. Los barrios más pobres del sur, como San Cristóbal (Villaverde) o San Diego (Puente de Vallecas), se abstienen casi el triple que las lujosas zonas más ricas del norte como El Viso (Chamartín) o Piovera (Hortaleza).
Un mapa que dibuja los feudos del PP que siempre votan en las generales frente a los dominios abstencionistas de Unidos Podemos y el PSOE.
Partido más votado en cada sección censal en las elecciones generales de 2016
PP
PSOE
UP
Cs 20% más pobre
AbstenciónRenta media34,2%24.541€ 20% más rico
AbstenciónRenta media18,6%66.586€ Fuente: Urban Audit, Ministerio de Interior
  1. Centro frente a periferia en Valencia
Los residentes del lujoso barrio de El Pla del Remei, en el centro de Valencia, fueron los más entusiastas de las elecciones del 26J. Con solo un 14% de abstención, es el barrio que más participó de las grandes ciudades españolas. Casualmente, es el más rico de la capital y la zona en la que el PP consiguió más porcentaje de voto (61%).
Los mayores índices de abstención se concentran en los barrios pobres de las zonas periféricas como En Corts, El Grau o Tres Forques - La Fontsanta.
Partido más votado en cada sección censal en las elecciones generales de 2016
PP
Pod. - Comp. 20% más pobre
AbstenciónRenta media28,4%23.640€ 20% más rico
AbstenciónRenta media19,0%39.736€ Fuente: Urban Audit, Ministerio de Interior
  1. El sur obrero se abstiene en Córdoba
Más de la mitad del suelo en el barrio de El Naranjo-Brillante, el más rico de Córdoba, está destinado a urbanizaciones, chalets y viviendas unifamiliares. En el Sector Sur, el más pobre de la capital de provincia, las zonas industriales y comerciales acaparan la mitad del suelo, según los datos del INE.
Casi 20 puntos separan los niveles de abstención de ambos barrios en las generales de 2016.
Partido más votado en cada sección censal en las elecciones generales de 2016
PP
PSOE
UP 20% más pobre
AbstenciónRenta media39,4%19.254€ 20% más rico
AbstenciónRenta media21,3%39.228€ Fuente: Urban Audit, Ministerio de Interior
  1. La frontera invisible de Zaragoza
Apenas 3 kilómetros separan las urbanizaciones con piscina de Casablanca, en Zaragoza, con el barrio obrero de Delicias. Aunque no tienen una frontera física, sí existe una simbólica que los separa: los hogares de Casablanca ingresan 30.000 euros más y se abstienen casi la mitad que sus vecinos de Delicias.
Una brecha que se traslada a la perspectiva de voto de los principales partidos. PP y Ciudadanos son mayoría en Casablanca, el barrio más rico de la capital aragonesa, y PSOE y Unidos Podemos son primera fuerza en el más pobre, Delicias.
Partido más votado en cada sección censal en las elecciones generales de 2016
PP
PSOE
UP
Cs 20% más pobre
AbstenciónRenta media32,1%24.806€ 20% más rico
AbstenciónRenta media22,0%43.153€ Fuente: Urban Audit, Ministerio de Interior
  1. Astilleros frente a centro histórico en Vigo
El barrio de Teis en Vigo, el más pobre de la ciudad gallega, fue el que registró el mayor porcentaje de abstención (32%) el 26J. Los principales astilleros de la ciudad y gran parte del puerto comercial señalan un barrio de marcado perfil obrero e industrial donde la candidatura de En Marea fue primera fuerza.
Una zona que se contrapone al centro histórico de Vigo, el barrio más rico de la ciudad gallega, el que más participó (un 26%). El PP fue el partido más votado.
Partido más votado en cada sección censal en las elecciones generales de 2016
PP
En Marea
PSOE 20% más pobre
AbstenciónRenta media29,7%27.838€ 20% más rico
AbstenciónRenta media27,9%34.394€ Fuente: Urban Audit, Ministerio de Interior
Metodología
Para esta información, se han cruzado los datos por secciones censales de las elecciones generales de 2016 con los de renta media por hogar de la operación estadística de Indicadores Urbanos Urban Audit referentes al año 2016, que divide las ciudades en áreas suburbanas (SCD). Estas separaciones no siempre coinciden con divisiones administrativas de distritos o barrios. Solo se han incluido las 16 ciudades más pobladas de España ya que son los únicos municipios que tienen datos de renta desglosados por barrio.
En cada área suburbana, se ha calculado el porcentaje de votos de cada candidatura y el nivel de abstención en las elecciones del 26J a partir de las secciones censales que la componen. Se han descartado los datos de 9 secciones censales de las divisiones realizadas por Urban Audit no existían en las elecciones generales de 2016.
Se han identificado a PSOE, Unidos Podemos y sus confluencias, ERC, Bildu, PACMA y BNG como partidos de izquierda y a PP, Ciudadanos, CDC, PNV, CC, UPyD y Vox como partidos de derecha.
07/04/2019 - 21:37h 0 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar a Menéame Imprimir Detrás de esta noticia... Podemos publicar esta noticia gracias a las cuotas que pagan nuestros más de 34.000 socios y socias. Ellos garantizan nuestra independencia editorial y económica. Pero necesitamos más socios para seguir contratando periodistas y publicar más contenidos como este. Si tú también crees en un periodismo libre y de calidad hazte socio, hazte socia. ENLACES PATROCINADOS Jaime González, irreconocible en su reaparición televisiva Jaime González, irreconocible en su reaparición televisiva La Vanguardia La inspección de 120.000km de tu Audi A3 por 299€. Solicita cita. La inspección de 120.000km de tu Audi A3 por 299€. Solicita cita. formularios.audi.es Polen de abeja. Propiedades, cómo tomarlo, para qué usarlo. Polen de abeja. Propiedades, cómo tomarlo, para qué usarlo. universomiel.es El nuevo Kia Ceed Tourer está diseñado para el conductor. DescúbreloEl nuevo Kia Ceed Tourer está diseñado para el conductor. Descúbrelo El nuevo Kia Ceed Tourer está diseñado para el conductor. Descúbrelo Kia Semana Crossover & SUV de Ford, del 8 al 17 de abril Semana Crossover & SUV de Ford, del 8 al 17 de abril Ford Hipoteca NARANJA de ING. Con cero, cero posibilidades de equivocarte Hipoteca NARANJA de ING. Con cero, cero posibilidades de equivocarte ING Más en eldiario.es De dónde viene la extrema derecha: un obispo ultra y la familia de Barberá De dónde viene la extrema derecha: un obispo ultra y la familia de Barberá Podemos se postula en su programa para el 28A como la alternativa al "trío de Colón" y al "temblor de piernas" del PSOE Podemos se postula en su programa para el 28A como la alternativa al "trío de Colón" y al "temblor de piernas" del PSOE La Comunidad de Madrid exige a 70.000 jóvenes pagar un impuesto desconocido para deducirse el alquiler en la declaración La Comunidad de Madrid exige a 70.000 jóvenes pagar un impuesto desconocido para deducirse el alquiler en la declaración recomendado por Los comentarios de nuestros socios 1 luiscor1221 los ricos votan todos, los curas votan todos, los policias,guardias civiles y militares votan ... 2 quijotesco Siempre me he preguntado como es posible que el inconformismo ciudadano sea tan grande pero ... 3 Paubcn Creo que mas que el factor económico interviene el factor cultural, aunque un alto nivel ... 4 Artero No, no es casual, se debe en primer lugar al analfabetismo o simple alfabetización, lo cual ... 5 Cuyobai Los 'problemas' de la legislación electoral quedan sin resolver. Casualmente. 8 DONGUIDO Aquí unas explicaciónes muy bien fundamentadas de por qué los pobres, los obreros, votan a la ... 9 Huge_Head la brecha económica da como resultado la brecha cultural ,que se podría evitar mucho mas fácil ... 11 pepeespuche22 Lleváis toda la razón en El Palmar (Murcia) una pedanía de 24.000 habitantes en los barrios ... 13 Mr.Spock El neoliberalismo persigue la creación de una inmensa clase trabajadora solo preocupada por ... 14 JRG Buenísimo artículo de análisis de datos. En mi opinión shí está una de las bolsas de abstención. ... 15 jjrs50 El gran logro de la derecha es que muchos ciudadanos voten en contra de sus propios intereses. 16 Davex Votar no solo es un derecho, es una responsabilidad y por tanto debería ser una obligación. Pero ... Hazte socioComenta tú también20 comentarios
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2017.07.28 18:36 claroqiepodemos La gran estafa del Arte Moderno. Otra estafa provocada por los ricos y los mercados

https://www.youtube.com/watch?v=Pj4MVtoNWZc&t=73s
Estamos ante un gran fraude, por eso el Arte Moderno está en crisis. Una burbuja más que han inflado hasta el límite. Como buen “antisistema” que soy y participante en el mundo del arte voy a exponer una visión del arte que comparto con mucha gente. Si no recuerdo mal creo que era Anarxy, que ya no la veo por la plaza, la que también pintaba cuadros. Por cierto, hizo algunos retratos de nuestros representantes muy chulos. Creo que le hubiera gustado participar de este debate.
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2016.08.14 13:30 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 1 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Espartaco No. 45 Mayo de 2016
En la Declaración de principios y algunos elementos de programa, la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista) expone nuestra tarea de “construir partidos leninistas como secciones nacionales de una internacional centralista-democrática cuyo propósito es dirigir a la clase obrera a la victoria mediante revoluciones socialistas a través del mundo” (Spartacist [Edición en español] No. 29, agosto de 1998). Sólo mediante la toma del poder podrá el proletariado acabar con el capitalismo como sistema y abrir el camino hacia un mundo sin explotación ni opresión. Crucial para esta perspectiva es la lucha por la emancipación de la mujer, cuya opresión se remonta al comienzo de la propiedad privada y no podrá ser eliminada sin la abolición de la sociedad de clases.
La Declaración explica que nuestra meta en última instancia es la creación de una sociedad nueva, una sociedad comunista:
“La victoria del proletariado a escala mundial pondría una abundancia material inimaginable al servicio de las necesidades humanas, sentaría las bases para la eliminación de las clases sociales y la erradicación de la desigualdad social basada en el sexo, y la abolición misma del significado social de la raza, nacionalidad o etnia. Por primera vez, la humanidad tomará las riendas de la historia y controlará su propia creación, la sociedad, llevando a una emancipación jamás imaginada del potencial humano, y a una ola monumental de avance de la civilización. Sólo entonces será posible realizar el desarrollo libre de cada individuo como la condición para el desarro- llo libre de todos”.
La mayoría de las organizaciones que se hacían llamar marxistas solían aceptar la meta de una sociedad comunista, aunque no coincidieran en nada más. Pero desde el colapso de la Unión Soviética en 1991-1992 esto ya no es así. Sólo la LCI se adhiere a la perspectiva del comunismo mundial que expusieron por primera vez Karl Marx y Friedrich Engels.
Este clima ideológico de la “muerte del comunismo” ha llevado a que prevalezcan nociones falsas y estrechas de lo que es el marxismo. En la conciencia popular, el comunismo ha quedado reducido a la nivelación económica (igualdad en un nivel bajo de ingreso y de consumo) bajo la propiedad estatal de los recursos económicos. Por el contrario, la base material para el cumplimiento del programa marxista es la superación de la escasez económica mediante el aumento progresivo de la productividad del trabajo. Para realizarse plenamente, ello exige varias generaciones de desarrollo socialista basado en una economía colectivizada a escala mundial. Así, se desarrollará una sociedad en la que el estado (aparato coercitivo especial que defiende el orden de la clase dominante a través de destacamentos de hombres armados) se habrá extinguido, la filiación nacional habrá desaparecido y la institución de la familia —principal fuente de la opresión de la mujer— habrá sido remplazada por medios colectivos para cuidar y socializar a los niños y por la más amplia libertad en las relaciones sexuales.
El marxismo y la “naturaleza humana”
En el pasado, los intelectuales que consideraban semejante sociedad indeseable y/o imposible, no dejaban de reconocer que era eso lo que los marxistas llamaban comunismo. Por ejemplo, en El malestar en la cultura (1930), una exposición popular de su concepción del mundo, Sigmund Freud ofrece una breve crítica del comunismo. No hay evidencia de que haya estudiado las obras de Marx y Engels ni de que haya leído las de V.I. Lenin y otros líderes bolcheviques. Su comprensión (e incomprensión) del comunismo le era común a muchos intelectuales europeos y estadounidenses de su tiempo, independientemente de sus convicciones políticas.
Freud basaba su crítica del comunismo en el punto de vista de que “la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano” y concluía que el proyecto comunista de una sociedad armoniosa contravenía la naturaleza humana:
“No me concierne la crítica económica del sistema comunista; no me es posible investigar si la abolición de la propiedad privada es oportuna y conveniente; pero, en cambio, puedo reconocer como vana ilusión su hipótesis psicológica. Es verdad que al abolir la propiedad privada se sustrae a la agresividad humana uno de sus instrumentos, sin duda uno muy fuerte, pero de ningún modo el más fuerte de todos. Sin embargo, nada se habrá modificado con ello en las diferencias de poderío y de influencia que la agresividad aprovecha para sus propósitos; tampoco se habrá cambiado la esencia de ésta... Si se eliminara el derecho personal a poseer bienes materiales, aún subsistirían los privilegios derivados de las relaciones sexuales, que necesariamente deben convertirse en fuente de la más intensa envidia y de la más violenta hostilidad entre los seres humanos, equiparados en todo lo restante. Si también se aboliera este privilegio, decretando la completa libertad de la vida sexual, suprimiendo, pues, la familia, célula germinal de la cultura, entonces, es verdad, sería imposible predecir qué nuevos caminos seguiría la evolución de ésta; pero cualesquiera que ellos fueren, podemos aceptar que las inagotables tendencias intrínsecas de la naturaleza humana tampoco dejarían de seguirlos”.
Freud entendía correctamente que en la visión comunista de la sociedad futura la familia se habrá extinguido y habrá una “completa libertad de la vida sexual”. La visión de Freud era incorrecta en tanto que los marxistas reconocen que la familia no puede simplemente abolirse; sus funciones necesarias, especialmente la crianza de la siguiente generación, deben ser remplazadas por medios socializados de cuidado infantil y trabajo doméstico.
Si bien Freud ya no tiene la autoridad ideológica que solía tener, la idea de que la “naturaleza humana” hace imposible un mundo comunista sigue siendo común, aunque los argumentos específicos puedan diferir. Los marxistas, en cambio, insistimos en que es la escasez material lo que da lugar a las salvajes reyertas por los recursos escasos. Es por ello que el comunismo es concebible sólo con un nivel sin precedentes de abundancia material, acompañado de un inmenso salto en el nivel cultural de la sociedad. Es la existencia de las clases, actualmente en la forma de un orden capitalista-imperialista obsoleto, lo que infesta a la sociedad humana con brutalidad y violencia. Como escribió el autor marxista Isaac Deutscher en “Sobre el hombre socialista” (1966): “utilizan el homo homini lupus [el hombre es el lobo del hombre] como grito de guerra contra el progreso y el socialismo y agitan al espantajo del eterno lupus humano en provecho del verdadero y sanguinario lupus del imperialismo contemporáneo”.
Para Freud, la “agresión innata” de las relaciones sexuales era el problema con la naturaleza humana. ¿Cuál es la realidad? La patología social asociada a lo que Freud percibía como rivalidad sexual tendría poca razón de ser en una sociedad comunal plenamente libre en la que la vida sexual fuera independiente del acceso al alimento, la vivienda, la educación y demás necesidades y comodidades cotidianas. Cuando la familia se haya extinguido junto con las clases y el estado, la crianza comunal que la remplace llevará a una nueva sicología y cultura entre la gente que crezca en esas condiciones. Los valores sociales patriarcales —“mi” mujer, “mis” hijos— se desvanecerán junto con el sistema opresivo que los genera. La relación de los niños entre sí y con las personas que les enseñan y guían serán multilaterales, complejas y dinámicas. Es la institución de la familia lo que ata al sexo y al amor a la propiedad, con todo lo que salga de la camisa de fuerza de la monogamia heterosexual considerado “pecado”.
La familia bajo el capitalismo es el principal mecanismo de la opresión de la mujer y de la juventud, atada por innumerables lazos interrelacionados con las operaciones básicas de la economía de “libre mercado”. La familia, el estado y la religión organizada conforman un tripié de opresión en el que se sostiene el orden capitalista. En los países del Tercer Mundo, el atraso y la pobreza arraigados, promovidos por la dominación imperialista, conducen a prácticas horriblemente opresivas como el velo, el precio de la novia y la mutilación genital femenina.
En las sociedades capitalistas avanzadas, como la estadounidense, podría pensarse que la gente lleva una vida complicada, más parecida a las presentadas en programas de televisión como Modern Family o Transparent que a la comedia de los años cincuenta Papá lo sabe todo. Sin embargo, las decisiones personales de la gente están constreñidas por la ley, la economía y los prejuicios de la sociedad de clases; esto es especialmente cierto en el caso de la clase obrera y los pobres. Remplazar la familia por instituciones colectivas es el aspecto más radical del programa comunista, y el que traerá los cambios más profundos y drásticos en la vida cotidiana, incluida la de los niños.
Nuestros oponentes en la izquierda y la cacería de brujas antisexo
En la actualidad, la visión de una sociedad sin la institución opresiva de la familia ya no puede hallarse en la gran mayoría de los que dicen estar por el marxismo, el socialismo o la liberación de la mujer. Hace ya décadas que los estalinistas, con su dogma antimarxista del “socialismo en un solo país”, renunciaron al entendimiento de que era necesaria una sociedad socialista global para conseguir la plena liberación humana, incluyendo la de la mujer. Una consecuencia de ello fue la rehabilitación estalinista de la opresiva familia como un pilar “socialista”. En “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer” (Spartacist [Edición en español] No. 34, noviembre de 2006), tratamos esta cuestión a profundidad.
Hoy, otros supuestos marxistas, entre ellos algunos que afirman ser trotskistas, simplemente siguen la doctrina feminista liberal (burguesa) prevaleciente en cuanto a la liberación de la mujer, apoyando implícitamente a las instituciones de la familia y el estado burgués. Un ejemplo de ello lo dan las reacciones histéricas de nuestros oponentes ante nuestra defensa de los derechos de la North American Man/Boy Love Association (Asociación Norteamericana de Amor entre Hombres y Muchachos, NAMBLA), que está por la legalización del sexo consensual entre hombres y muchachos, así como de otros perseguidos por su “depravación” sexual. La LCI se ha opuesto consistentemente a la intervención del gobierno en la vida privada y exige derogar todas las leyes contra los “crímenes sin víctimas” consensuales, como la prostitución, el consumo de drogas y la pornografía.
Los aullidos de muchos radicales y feministas contra NAMBLA expresan los “valores familiares” que impulsan los políticos e ideólogos burgueses. Durante décadas, la reacción antisexo patrocinada por el gobierno ha tomado varias formas: el prejuicio fanático antigay, una cacería de brujas contra los trabajadores de las guarderías, la prohibición de que se distribuyan entre adolescentes anticonceptivos e información sobre el control de la natalidad, y el encarcelamiento de “desviados”. Este asalto reaccionario estuvo acompañado por terrorismo extralegal, como las bombas en las clínicas de aborto. Gran parte de esta persecución busca fortalecer al estado burgués en su regulación de la población y difundir el pánico como una distracción de la verdadera brutalidad de la vida en esta sociedad retorcida, cruel, prejuiciosa y racista.
En artículos anteriores, hemos explorado algunas de las ambigüedades de la sexualidad en una sociedad donde las deformidades de la desigualdad de clase y de la opresión racial y sexual pueden producir mucho sufrimiento personal y cosas desagradables. Hemos afirmado que, mientras que el abuso infantil es un crimen horrendo y cruel, muchos encuentros sexuales ilegales son totalmente consensuales y no producen por sí mismos ningún daño. La mezcolanza deliberada de todo lo que vaya desde las caricias mutuas entre hermanos hasta la violación horrenda de un niño pequeño por parte de un adulto crea un clima social de histeria antisexo en el que los perpetradores de la violencia real contra los niños a menudo quedan impunes. Hemos señalado que las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos como el Homo sapiens claramente no encajan en la rígida monogamia heterosexual decretada por la moral burguesa.
Como medida básica de defensa frente a la persecución estatal de los jóvenes que quieren tener sexo (así sea sexting), nos oponemos a las reaccionarias leyes de la “edad de consentimiento”, con las que el estado decreta cierta edad arbitraria a partir de la cual permite el sexo, sin importarle que dicha edad cambie con el tiempo y varíe de un estado a otro en EE.UU. Al tratar esas cuestiones, nos ubicamos firmemente en oposición al estado capitalista y todos sus esfuerzos por reforzar y sostener el orden burgués explotador. Ésa es la aplicación, bajo las actuales circunstancias, de nuestra meta de la libertad sexual para todos, incluyendo a los niños y los adolescentes, en un futuro comunista. Esto tiene una importancia particular para los jóvenes adultos, de los que se espera que pasen los años que siguen a la pubertad bajo el yugo de la dependencia de sus padres. Llamamos por estipendios plenos para todos los estudiantes como parte de nuestro programa por una educación gratuita y de calidad para todos, para que los jóvenes puedan ser genuinamente independientes de sus familias.
Por el contrario, la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se niega a llamar por la abolición de las leyes de la edad de consentimiento actuales. En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [La juventud, la sexualidad y la izquierda], la dirigente de la ISO Sherry Wolf blande su pica contra el partidario de NAMBLA David Thorstad por ser “el más ardiente y añejo defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Wolf cita su propio libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation (Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT, Haymarket Books, 2009): “Un consentimiento genuino, libre de la desigualdad de poder, no puede dárselo un niño a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, las relaciones entre adultos y niños no son las de individuos iguales en lo emocional, lo físico, lo social ni lo económico. Los niños y los púberes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder para tomar decisiones realmente libres respecto a sus relaciones con adultos. Sin eso, no puede haber consentimiento genuino”.
¿“Decisiones realmente libres”? Pocas relaciones entre adultos cumplirían con esta definición de consentimiento. En los hechos, Wolf pone a los jóvenes menores de 18 años y a sus parejas a merced del estado burgués. El único principio guía para toda relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el acuerdo y entendimiento mutuo entre todas las partes involucradas— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual.
El que la ISO abandone a los jóvenes al opresivo status quo sexual refleja su acomodación a los prejuicios del orden capitalista y las actitudes atrasadas de la población en general. En última instancia, viene de la vieja oposición de la ISO a toda perspectiva de movilización revolucionaria de la clase obrera hacia la toma del poder y la creación de un estado obrero —la dictadura del proletariado— que abra el camino hacia una sociedad comunista. Para la ISO, el socialismo es más o menos la aplicación acumulada de la “democracia” a todos los sectores oprimidos, entre los cuales la clase obrera es simplemente uno más. La ISO procura presionar a los capitalistas para que reformen su sistema de explotación. Su perspectiva de la liberación de la mujer refleja la misma fe conmovedora en las fuerzas de la reforma.
Por qué los marxistas no somos feministas
Cosa interesante, en los últimos años la ISO ha estado discutiendo en las páginas de su periódico, el Socialist Worker, acerca de las teorías sobre la liberación de la mujer. Parece ser que su motivación es el deseo de abandonar su postura anterior de oposición al feminismo como una ideología burguesa, para poder adoptar activamente la etiqueta de feminista o “feminista socialista”. Por ejemplo, en una charla de la conferencia Social-ism de la ISO en 2013 (publicada en “Marxism, Feminism and the Fight for Liberation” [Marxismo, feminismo y la lucha por la liberación], socialistworker.org, 10 de julio de 2013), Abbie Bakan sugirió: “La afirmación teórica de que hay bases para un enfoque marxista coherente que esté por la ‘liberación de la mujer’, pero contra el ‘feminismo’, carece de sentido”. (Hasta marzo de ese año, Bakan había sido una destacada partidaria de los International Socialists [Socialistas Internacionales] de Canadá, primos políticos de la ISO.)
La reciente adopción teórica explícita por parte de la ISO del “feminismo socialista” no es más que otra cubierta para el mismo contenido liberal. Sin embargo, nos ofrece la oportunidad de reafirmar la vieja posición marxista respecto a la familia y enfatizar que la emancipación de la mujer es fundamental para la revolución socialista e inseparable de ella. Contra lo que dice la ideología feminista, la plena igualdad legal no basta para superar la opresión de la mujer, que está profundamente enraizada en la familia y la propiedad privada.
Como siempre hemos enfatizado, marxismo y feminismo son viejos enemigos políticos. Eso requiere una explicación. En Estados Unidos y otros lugares se ha vuelto común aplicar el término “feminista” a quienes piensan que hombres y mujeres deberían ser iguales. Sin embargo, al lidiar con la desigualdad, el feminismo acepta los confines de la sociedad capitalista existente. Como ideología, el feminismo nació a finales del siglo XIX, reflejando las aspiraciones de una capa de mujeres burguesas y pequeñoburguesas que reclamaban sus prerrogativas de clase: derecho a la propiedad y a la herencia, acceso a la educación y las profesiones, y derecho al voto. Los marxistas buscamos mucho más que esta limitada idea de “igualdad de género”.
Los marxistas reconocemos que la liberación de la mujer no puede ocurrir sin la liberación de toda la raza humana de la explotación y la opresión: ése es nuestro fin. Hace bastante más de un siglo August Bebel, el dirigente histórico del Partido Socialdemócrata de Alemania, lo explicó claramente en su libro La mujer y el socialismo (1879), un clásico marxista. Reeditada varias veces, esta obra fue leída por millones de obreros de distintas generaciones antes de la Primera Guerra Mundial. La riqueza de su visión de la emancipación de la mujer no puede hallarse en ninguno de los escritos de la ISO al respecto:
“[La mujer] elegirá para su actividad los terrenos que correspondan a sus deseos, inclinaciones y disposiciones y trabajará en las mismas condiciones que el hombre. Lo mismo que todavía será obrera práctica en cualquier oficio, durante otra parte del día será educadora, maestra, enfermera, y durante otra parte ejercitará cualquier arte o ciencia y cumplirá en una cuarta parte cualquier función administrativa”.
—La mujer y el socialismo (Ediciones de Cultura Popular, 1978)
Lo que es especialmente significativo de la descripción que hace Bebel de la naturaleza emancipadora del trabajo en la sociedad socialista es que se aplica igualmente a los hombres. Eso apunta al núcleo del motivo por el que marxismo y feminismo son mutuamente excluyentes y de hecho antagónicos. Los feministas consideran que la división básica de la sociedad es entre hombres y mujeres, mientras que los socialistas reconocemos que los obreros de ambos sexos deben luchar juntos para acabar con la opresión y la explotación que sufren por parte de la clase capitalista.
Marx desvirtuado
En su giro teórico a favor del “feminismo socialista”, la ISO está promoviendo el libro Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory (Marxismo y la opresión de la mujer: Hacia una teoría unitaria, Haymarket Books, 2013) de Lise Vogel. Publicado originalmente en 1983, el libro se reeditó como parte de la serie Historical Materialism con una introducción encomiástica de dos académicos canadienses partidarios del ultrarreformista New Socialist Group (Nuevo Grupo Socialista). Incluso hace 30 años, el medio “feminista socialista” al que se dirige Vogel ya se había disuelto en la nada. Pero, dado que Vogel pretende representar un polo marxista dentro del movimiento o corriente intelectual “socialfeminista”, hoy a la ISO le cuadra promover su libro.
En la sección introductoria del libro, Vogel se deslinda ecuánimemente tanto de los feministas no marxistas como de los marxistas no feministas. Se fija como su tarea principal analizar el carácter de la opresión de la mujer dentro de la estructura y dinámica del sistema económico capitalista. Su tratamiento de Marx y Engels es confuso, contradictorio y rimbombante. Se enfoca principalmente en la relación entre el trabajo doméstico y la reproducción generacional de la fuerza de trabajo. Para Vogel, la opresión de la mujer se reduce estrechamente al trabajo doméstico (no pagado). Afirmando explícitamente que “la categoría de ‘la familia’...es insuficiente como punto de partida analítico”, Vogel pasa por alto las cuestiones más amplias del papel de la familia en la opresión de la mujer y los niños y su importancia como sostén clave del orden capitalista. La familia sirve para atomizar a la clase obrera y propagar el individualismo burgués como barrera a la solidaridad de clase.
Su concepción estrecha de la opresión de la mujer no impide a Vogel calumniar a Engels como “determinista económico”. Simplemente deja de lado los aspectos culturales y sociales incluidos en la riqueza de los argumentos que Engels presenta en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884). Para tomar un ejemplo, Vogel se queja de que Engels “no vincula claramente el desarrollo de una esfera especial relacionada a la reproducción de la fuerza de trabajo con el surgimiento de la sociedad de clases o quizá la sociedad capitalista”. Aparentemente, esto significa que Engels no muestra cómo el surgimiento de la sociedad de clases llegó a pesar sobre el papel de la mujer en la crianza de los hijos. Esto simplemente no es verdad.
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Engels describe cómo la familia se originó en el neolítico cuando la sociedad se dividió en clases por vez primera. Apoyándose en la información disponible en aquella época, Engels se basó mucho en el trabajo pionero de Lewis Henry Morgan entre los iroqueses del norte del estado de Nueva York para entender las sociedades primitivas sin clases. Engels describió cómo la invención de la agricultura creó un excedente social que permitió, por primera vez, el desarrollo de una clase dominante ociosa que vivía del trabajo ajeno. La familia, específicamente la monogamia de la mujer, fue necesaria para asegurar la transmisión ordenada de la propiedad y el poder a los herederos del patriarca, la siguiente generación de la clase dominante. Si bien es mucho lo que se ha descubierto sobre las primeras etapas de la sociedad humana desde tiempos de Engels, su entendimiento fundamental ha resistido la prueba del tiempo.
Vogel no analiza la función social de la familia para la clase obrera bajo el capitalismo, donde sirve para criar a la siguiente generación de esclavos asalariados. En El capital, Marx explicó que el costo de la fuerza de trabajo está determinado por el costo de manutención y reproducción del obrero: sus gastos cotidianos, su capacitación y el sostén de su pareja y sus hijos. Para aumentar la ganancia, los capitalistas buscan bajar el costo del trabajo: no sólo de los salarios que pagan a los bolsillos de los obreros, sino también de los servicios como la educación y la salud públicas, que son necesarios para la manutención del proletariado.
El feminismo a veces critica algunos aspectos de la familia, pero en general sólo para quejarse de los “roles de género”, como si el problema fuera una discusión sobre el estilo de vida respecto a quién debe lavar los platos o darle al bebé su mamila. El problema es la institución de la familia, que integra a la gente a la sociedad desde la infancia de manera que acate ciertas normas, respete a la autoridad y desarrolle los hábitos de obediencia y deferencia que son tan útiles a la obtención de ganancias por parte de los capitalistas. La familia le es invaluable a la burguesía como reserva de pequeña propiedad privada y en algunos casos de pequeña producción, operando como freno ideológico a la conciencia social. Vogel pasa por alto estas cuestiones y se enfoca estrictamente en el “trabajo doméstico” no pagado de la mujer.
El fin último
La posición de Vogel es incluso más débil en lo que toca al fin último de la liberación de la mujer. Esto se ve especialmente en lo que no dice. Vogel divorcia la emancipación de la mujer de la superación de la escasez económica y del remplazo del trabajo enajenado —tanto en la fábrica como en el hogar— por el trabajo creativo y gratificante. Tanto el fin último de una sociedad comunista como los medios básicos para lograrlo quedan fuera de los confines intelectuales del “feminismo socialista” de Vogel.
Cuando Marx y Engels explicaron que suscribían un entendimiento materialista de la sociedad y del cambio social, no se referían sólo al capitalismo y las sociedades de clase anteriores (como el feudalismo). También proporcionaron un entendimiento materialista de la futura sociedad sin clases. De hecho, ésa era su diferencia fundamental con las principales corrientes socialistas de principios del siglo XIX —los owenistas, fourieristas y saint-simonianos— como las resumió Engels en Del socialismo utópico al socialismo científico (originalmente parte de su polémica de 1878, Anti-Dühring). Marx y Engels reconocían que una sociedad socialista —entendida como la etapa inicial del comunismo— requeriría un nivel de productividad del trabajo muy superior incluso a la de los países capitalistas más avanzados de hoy. Esto se logrará mediante una expansión continua del conocimiento científico y su aplicación tecnológica.
Vogel no comparte esa concepción. Esto queda particularmente claro en su análisis de los primeros años de la Rusia soviética. Expresando un gran aprecio del entendimiento que tenía Lenin de la opresión de la mujer y de su compromiso por superarla, cita con aprobación un discurso de 1919, “Las tareas del movimiento obrero femenino en la República Soviética”:
“Todas ustedes saben que incluso cuando las mujeres gozan de plenos derechos, en la práctica siguen esclavizadas, porque todas las tareas domésticas pesan sobre ellas. En la mayoría de los casos las tareas domésticas son el trabajo más improductivo, más embrutecedor y más arduo que pueda hacer una mujer. Es un trabajo extraordinariamente mezquino y no incluye nada que de algún modo pueda contribuir al desarrollo de la mujer.
“En la prosecución del ideal socialista, queremos luchar por la realización total del socialismo, y se abre aquí un amplio campo de acción para la mujer. Realizamos ahora serios preparativos a fin de desbrozar el terreno para la construcción del socialismo, pero la construcción del socialismo comenzará sólo cuando hayamos logrado la completa igualdad de la mujer, y cuando acometamos las nuevas tareas junto con la mujer, que habrá sido liberada del trabajo mezquino, embrutecedor, improductivo”.
Vogel presenta equivocadamente a Lenin como una voz solitaria clamando en el desierto e implica que el principal obstáculo para superar la opresión de la mujer en los primeros años de la Rusia soviética era ideológico: las generalizadas actitudes patriarcales entre los hombres de la clase obrera y el campesinado combinadas con una supuesta indiferencia por la liberación de la mujer entre los cuadros, mayoritariamente varones, del Partido Bolchevique. Vogel escribe:
“Los señalamientos de Lenin respecto al machismo nunca tomaron forma programática, y la campaña contra el atraso ideológico masculino nunca pasó de ser un tema menor en la práctica bolchevique. Sin embargo, sus observaciones sobre el problema representaron una admisión extremadamente inusual de la seriedad del mismo... Las contribuciones teóricas de Lenin no lograron dejar una impresión duradera”.
De hecho, el gobierno soviético realizó enormes esfuerzos para aliviar a la mujer obrera de la carga del trabajo doméstico y la crianza de niños mediante el establecimiento de cocinas comunales, lavanderías, guarderías, etc. Tanto los bolcheviques como la Internacional Comunista establecieron departamentos especiales para el trabajo entre las mujeres. Durante los primeros años del estado obrero soviético, el Zhenotdel estuvo activo tanto en las regiones europeas como en las del Asia Central.
Los límites de las medidas liberadoras del gobierno comunista bajo V.I. Lenin y León Trotsky no fueron ideológicos, sino producto de condiciones objetivas: la pobreza de recursos materiales, agravada por años de guerra imperialista y guerra civil. En un ensayo de 1923 titulado “De la vieja a la nueva familia”, incluido en la compilación de 1924 Problemas de la vida cotidiana (una obra que Vogel no menciona siquiera), Trotsky explicó:
“En principio, la preparación material de las condiciones para un nuevo modo de vida y una nueva familia no puede separarse tampoco del trabajo de la construcción socialista. El estado de los trabajadores necesita mayor prosperidad con el fin de que le sea posible tomar seriamente en sus manos la educación pública de los niños y aliviar asimismo a la familia de los cuidados de la limpieza y la cocina. La socialización de la familia, del manejo de la casa y de la educación de los niños no será posible sin una notable mejoría de toda nuestra economía. Necesitamos una mayor proporción de formas económicas socialistas. Sólo bajo tales condiciones, podremos liberar a la familia de las funciones y cuidados que actualmente la oprimen y desintegran. El lavado debe estar a cargo de una lavandería pública, la alimentación a cargo de comedores públicos, la confección del vestido debe realizarse en los talleres. Los niños deben ser educados por excelentes maestros pagados por el estado y que tengan una real vocación para su trabajo”.
La escasez material fue fuente de otro ámbito importante de desigualdad entre los hombres y las mujeres en los primeros años de la Rusia soviética (y por extensión en todo estado obrero económicamente atrasado). Se trata de la escasez de la mano de obra altamente calificada que requiere conocimientos y capacidades técnicas avanzados. A los obreros industriales calificados y los miembros de la intelectualidad técnica (ingenieros, arquitectos, etc.) había que pagarles salarios más altos que a los obreros no calificados, aunque la diferencia era mucho menor que en los países capitalistas. Este sector mejor pagado de la fuerza de trabajo, heredado del pequeño sector capitalista moderno de la Rusia zarista, era predominantemente masculino. Aunque se hicieron esfuerzos dirigidos a corregir esto, al joven estado obrero le faltaban los recursos materiales para educar y entrenar a las mujeres para que se volvieran maquinistas e ingenieras en cantidades suficientes a fin de superar el predominio masculino del trabajo calificado.
El libro de Vogel concluye con una proyección de cómo será la transición al comunismo tras el derrocamiento del capitalismo:
“Ante la terrible realidad de la opresión de la mujer, los socialistas utópicos del siglo XIX llamaron por la abolición de la familia. Todavía hoy, su drástica exigencia sigue teniendo adeptos entre los socialistas. En cambio, el materialismo histórico plantea la difícil cuestión de reducir y redistribuir simultáneamente el trabajo doméstico conforme éste se va transformando en un componente integral de la producción social en la sociedad comunista. Así como en la transición socialista ‘el estado no es “abolido”, sino que se extingue’, así también el trabajo doméstico debe extinguirse. Por lo tanto, durante la transición al comunismo una administración adecuada del trabajo doméstico y el trabajo femenino será un problema clave de la sociedad socialista, pues sólo sobre esta base pueden establecerse y conservarse las condiciones económicas, políticas e ideológicas de la verdadera liberación de la mujer. En el proceso, la familia, en su forma histórica particular como una unidad social basada en el parentesco para la reproducción de fuerza de trabajo explotable en la sociedad de clases, también se extinguirá, y con ella tanto las relaciones familiares patriarcales como la opresión de la mujer” [énfasis en el original].
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
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2016.06.07 04:08 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 1 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Espartaco No. 45 Mayo de 2016
En la Declaración de principios y algunos elementos de programa, la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista) expone nuestra tarea de “construir partidos leninistas como secciones nacionales de una internacional centralista-democrática cuyo propósito es dirigir a la clase obrera a la victoria mediante revoluciones socialistas a través del mundo” (Spartacist [Edición en español] No. 29, agosto de 1998). Sólo mediante la toma del poder podrá el proletariado acabar con el capitalismo como sistema y abrir el camino hacia un mundo sin explotación ni opresión. Crucial para esta perspectiva es la lucha por la emancipación de la mujer, cuya opresión se remonta al comienzo de la propiedad privada y no podrá ser eliminada sin la abolición de la sociedad de clases.
La Declaración explica que nuestra meta en última instancia es la creación de una sociedad nueva, una sociedad comunista:
“La victoria del proletariado a escala mundial pondría una abundancia material inimaginable al servicio de las necesidades humanas, sentaría las bases para la eliminación de las clases sociales y la erradicación de la desigualdad social basada en el sexo, y la abolición misma del significado social de la raza, nacionalidad o etnia. Por primera vez, la humanidad tomará las riendas de la historia y controlará su propia creación, la sociedad, llevando a una emancipación jamás imaginada del potencial humano, y a una ola monumental de avance de la civilización. Sólo entonces será posible realizar el desarrollo libre de cada individuo como la condición para el desarro- llo libre de todos”.
La mayoría de las organizaciones que se hacían llamar marxistas solían aceptar la meta de una sociedad comunista, aunque no coincidieran en nada más. Pero desde el colapso de la Unión Soviética en 1991-1992 esto ya no es así. Sólo la LCI se adhiere a la perspectiva del comunismo mundial que expusieron por primera vez Karl Marx y Friedrich Engels.
Este clima ideológico de la “muerte del comunismo” ha llevado a que prevalezcan nociones falsas y estrechas de lo que es el marxismo. En la conciencia popular, el comunismo ha quedado reducido a la nivelación económica (igualdad en un nivel bajo de ingreso y de consumo) bajo la propiedad estatal de los recursos económicos. Por el contrario, la base material para el cumplimiento del programa marxista es la superación de la escasez económica mediante el aumento progresivo de la productividad del trabajo. Para realizarse plenamente, ello exige varias generaciones de desarrollo socialista basado en una economía colectivizada a escala mundial. Así, se desarrollará una sociedad en la que el estado (aparato coercitivo especial que defiende el orden de la clase dominante a través de destacamentos de hombres armados) se habrá extinguido, la filiación nacional habrá desaparecido y la institución de la familia —principal fuente de la opresión de la mujer— habrá sido remplazada por medios colectivos para cuidar y socializar a los niños y por la más amplia libertad en las relaciones sexuales.
El marxismo y la “naturaleza humana”
En el pasado, los intelectuales que consideraban semejante sociedad indeseable y/o imposible, no dejaban de reconocer que era eso lo que los marxistas llamaban comunismo. Por ejemplo, en El malestar en la cultura (1930), una exposición popular de su concepción del mundo, Sigmund Freud ofrece una breve crítica del comunismo. No hay evidencia de que haya estudiado las obras de Marx y Engels ni de que haya leído las de V.I. Lenin y otros líderes bolcheviques. Su comprensión (e incomprensión) del comunismo le era común a muchos intelectuales europeos y estadounidenses de su tiempo, independientemente de sus convicciones políticas.
Freud basaba su crítica del comunismo en el punto de vista de que “la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano” y concluía que el proyecto comunista de una sociedad armoniosa contravenía la naturaleza humana:
“No me concierne la crítica económica del sistema comunista; no me es posible investigar si la abolición de la propiedad privada es oportuna y conveniente; pero, en cambio, puedo reconocer como vana ilusión su hipótesis psicológica. Es verdad que al abolir la propiedad privada se sustrae a la agresividad humana uno de sus instrumentos, sin duda uno muy fuerte, pero de ningún modo el más fuerte de todos. Sin embargo, nada se habrá modificado con ello en las diferencias de poderío y de influencia que la agresividad aprovecha para sus propósitos; tampoco se habrá cambiado la esencia de ésta... Si se eliminara el derecho personal a poseer bienes materiales, aún subsistirían los privilegios derivados de las relaciones sexuales, que necesariamente deben convertirse en fuente de la más intensa envidia y de la más violenta hostilidad entre los seres humanos, equiparados en todo lo restante. Si también se aboliera este privilegio, decretando la completa libertad de la vida sexual, suprimiendo, pues, la familia, célula germinal de la cultura, entonces, es verdad, sería imposible predecir qué nuevos caminos seguiría la evolución de ésta; pero cualesquiera que ellos fueren, podemos aceptar que las inagotables tendencias intrínsecas de la naturaleza humana tampoco dejarían de seguirlos”.
Freud entendía correctamente que en la visión comunista de la sociedad futura la familia se habrá extinguido y habrá una “completa libertad de la vida sexual”. La visión de Freud era incorrecta en tanto que los marxistas reconocen que la familia no puede simplemente abolirse; sus funciones necesarias, especialmente la crianza de la siguiente generación, deben ser remplazadas por medios socializados de cuidado infantil y trabajo doméstico.
Si bien Freud ya no tiene la autoridad ideológica que solía tener, la idea de que la “naturaleza humana” hace imposible un mundo comunista sigue siendo común, aunque los argumentos específicos puedan diferir. Los marxistas, en cambio, insistimos en que es la escasez material lo que da lugar a las salvajes reyertas por los recursos escasos. Es por ello que el comunismo es concebible sólo con un nivel sin precedentes de abundancia material, acompañado de un inmenso salto en el nivel cultural de la sociedad. Es la existencia de las clases, actualmente en la forma de un orden capitalista-imperialista obsoleto, lo que infesta a la sociedad humana con brutalidad y violencia. Como escribió el autor marxista Isaac Deutscher en “Sobre el hombre socialista” (1966): “utilizan el homo homini lupus [el hombre es el lobo del hombre] como grito de guerra contra el progreso y el socialismo y agitan al espantajo del eterno lupus humano en provecho del verdadero y sanguinario lupus del imperialismo contemporáneo”.
Para Freud, la “agresión innata” de las relaciones sexuales era el problema con la naturaleza humana. ¿Cuál es la realidad? La patología social asociada a lo que Freud percibía como rivalidad sexual tendría poca razón de ser en una sociedad comunal plenamente libre en la que la vida sexual fuera independiente del acceso al alimento, la vivienda, la educación y demás necesidades y comodidades cotidianas. Cuando la familia se haya extinguido junto con las clases y el estado, la crianza comunal que la remplace llevará a una nueva sicología y cultura entre la gente que crezca en esas condiciones. Los valores sociales patriarcales —“mi” mujer, “mis” hijos— se desvanecerán junto con el sistema opresivo que los genera. La relación de los niños entre sí y con las personas que les enseñan y guían serán multilaterales, complejas y dinámicas. Es la institución de la familia lo que ata al sexo y al amor a la propiedad, con todo lo que salga de la camisa de fuerza de la monogamia heterosexual considerado “pecado”.
La familia bajo el capitalismo es el principal mecanismo de la opresión de la mujer y de la juventud, atada por innumerables lazos interrelacionados con las operaciones básicas de la economía de “libre mercado”. La familia, el estado y la religión organizada conforman un tripié de opresión en el que se sostiene el orden capitalista. En los países del Tercer Mundo, el atraso y la pobreza arraigados, promovidos por la dominación imperialista, conducen a prácticas horriblemente opresivas como el velo, el precio de la novia y la mutilación genital femenina.
En las sociedades capitalistas avanzadas, como la estadounidense, podría pensarse que la gente lleva una vida complicada, más parecida a las presentadas en programas de televisión como Modern Family o Transparent que a la comedia de los años cincuenta Papá lo sabe todo. Sin embargo, las decisiones personales de la gente están constreñidas por la ley, la economía y los prejuicios de la sociedad de clases; esto es especialmente cierto en el caso de la clase obrera y los pobres. Remplazar la familia por instituciones colectivas es el aspecto más radical del programa comunista, y el que traerá los cambios más profundos y drásticos en la vida cotidiana, incluida la de los niños.
Nuestros oponentes en la izquierda y la cacería de brujas antisexo
En la actualidad, la visión de una sociedad sin la institución opresiva de la familia ya no puede hallarse en la gran mayoría de los que dicen estar por el marxismo, el socialismo o la liberación de la mujer. Hace ya décadas que los estalinistas, con su dogma antimarxista del “socialismo en un solo país”, renunciaron al entendimiento de que era necesaria una sociedad socialista global para conseguir la plena liberación humana, incluyendo la de la mujer. Una consecuencia de ello fue la rehabilitación estalinista de la opresiva familia como un pilar “socialista”. En “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer” (Spartacist [Edición en español] No. 34, noviembre de 2006), tratamos esta cuestión a profundidad.
Hoy, otros supuestos marxistas, entre ellos algunos que afirman ser trotskistas, simplemente siguen la doctrina feminista liberal (burguesa) prevaleciente en cuanto a la liberación de la mujer, apoyando implícitamente a las instituciones de la familia y el estado burgués. Un ejemplo de ello lo dan las reacciones histéricas de nuestros oponentes ante nuestra defensa de los derechos de la North American Man/Boy Love Association (Asociación Norteamericana de Amor entre Hombres y Muchachos, NAMBLA), que está por la legalización del sexo consensual entre hombres y muchachos, así como de otros perseguidos por su “depravación” sexual. La LCI se ha opuesto consistentemente a la intervención del gobierno en la vida privada y exige derogar todas las leyes contra los “crímenes sin víctimas” consensuales, como la prostitución, el consumo de drogas y la pornografía.
Los aullidos de muchos radicales y feministas contra NAMBLA expresan los “valores familiares” que impulsan los políticos e ideólogos burgueses. Durante décadas, la reacción antisexo patrocinada por el gobierno ha tomado varias formas: el prejuicio fanático antigay, una cacería de brujas contra los trabajadores de las guarderías, la prohibición de que se distribuyan entre adolescentes anticonceptivos e información sobre el control de la natalidad, y el encarcelamiento de “desviados”. Este asalto reaccionario estuvo acompañado por terrorismo extralegal, como las bombas en las clínicas de aborto. Gran parte de esta persecución busca fortalecer al estado burgués en su regulación de la población y difundir el pánico como una distracción de la verdadera brutalidad de la vida en esta sociedad retorcida, cruel, prejuiciosa y racista.
En artículos anteriores, hemos explorado algunas de las ambigüedades de la sexualidad en una sociedad donde las deformidades de la desigualdad de clase y de la opresión racial y sexual pueden producir mucho sufrimiento personal y cosas desagradables. Hemos afirmado que, mientras que el abuso infantil es un crimen horrendo y cruel, muchos encuentros sexuales ilegales son totalmente consensuales y no producen por sí mismos ningún daño. La mezcolanza deliberada de todo lo que vaya desde las caricias mutuas entre hermanos hasta la violación horrenda de un niño pequeño por parte de un adulto crea un clima social de histeria antisexo en el que los perpetradores de la violencia real contra los niños a menudo quedan impunes. Hemos señalado que las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos como el Homo sapiens claramente no encajan en la rígida monogamia heterosexual decretada por la moral burguesa.
Como medida básica de defensa frente a la persecución estatal de los jóvenes que quieren tener sexo (así sea sexting), nos oponemos a las reaccionarias leyes de la “edad de consentimiento”, con las que el estado decreta cierta edad arbitraria a partir de la cual permite el sexo, sin importarle que dicha edad cambie con el tiempo y varíe de un estado a otro en EE.UU. Al tratar esas cuestiones, nos ubicamos firmemente en oposición al estado capitalista y todos sus esfuerzos por reforzar y sostener el orden burgués explotador. Ésa es la aplicación, bajo las actuales circunstancias, de nuestra meta de la libertad sexual para todos, incluyendo a los niños y los adolescentes, en un futuro comunista. Esto tiene una importancia particular para los jóvenes adultos, de los que se espera que pasen los años que siguen a la pubertad bajo el yugo de la dependencia de sus padres. Llamamos por estipendios plenos para todos los estudiantes como parte de nuestro programa por una educación gratuita y de calidad para todos, para que los jóvenes puedan ser genuinamente independientes de sus familias.
Por el contrario, la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se niega a llamar por la abolición de las leyes de la edad de consentimiento actuales. En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [La juventud, la sexualidad y la izquierda], la dirigente de la ISO Sherry Wolf blande su pica contra el partidario de NAMBLA David Thorstad por ser “el más ardiente y añejo defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Wolf cita su propio libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation (Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT, Haymarket Books, 2009): “Un consentimiento genuino, libre de la desigualdad de poder, no puede dárselo un niño a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, las relaciones entre adultos y niños no son las de individuos iguales en lo emocional, lo físico, lo social ni lo económico. Los niños y los púberes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder para tomar decisiones realmente libres respecto a sus relaciones con adultos. Sin eso, no puede haber consentimiento genuino”.
¿“Decisiones realmente libres”? Pocas relaciones entre adultos cumplirían con esta definición de consentimiento. En los hechos, Wolf pone a los jóvenes menores de 18 años y a sus parejas a merced del estado burgués. El único principio guía para toda relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el acuerdo y entendimiento mutuo entre todas las partes involucradas— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual.
El que la ISO abandone a los jóvenes al opresivo status quo sexual refleja su acomodación a los prejuicios del orden capitalista y las actitudes atrasadas de la población en general. En última instancia, viene de la vieja oposición de la ISO a toda perspectiva de movilización revolucionaria de la clase obrera hacia la toma del poder y la creación de un estado obrero —la dictadura del proletariado— que abra el camino hacia una sociedad comunista. Para la ISO, el socialismo es más o menos la aplicación acumulada de la “democracia” a todos los sectores oprimidos, entre los cuales la clase obrera es simplemente uno más. La ISO procura presionar a los capitalistas para que reformen su sistema de explotación. Su perspectiva de la liberación de la mujer refleja la misma fe conmovedora en las fuerzas de la reforma.
Por qué los marxistas no somos feministas
Cosa interesante, en los últimos años la ISO ha estado discutiendo en las páginas de su periódico, el Socialist Worker, acerca de las teorías sobre la liberación de la mujer. Parece ser que su motivación es el deseo de abandonar su postura anterior de oposición al feminismo como una ideología burguesa, para poder adoptar activamente la etiqueta de feminista o “feminista socialista”. Por ejemplo, en una charla de la conferencia Social-ism de la ISO en 2013 (publicada en “Marxism, Feminism and the Fight for Liberation” [Marxismo, feminismo y la lucha por la liberación], socialistworker.org, 10 de julio de 2013), Abbie Bakan sugirió: “La afirmación teórica de que hay bases para un enfoque marxista coherente que esté por la ‘liberación de la mujer’, pero contra el ‘feminismo’, carece de sentido”. (Hasta marzo de ese año, Bakan había sido una destacada partidaria de los International Socialists [Socialistas Internacionales] de Canadá, primos políticos de la ISO.)
La reciente adopción teórica explícita por parte de la ISO del “feminismo socialista” no es más que otra cubierta para el mismo contenido liberal. Sin embargo, nos ofrece la oportunidad de reafirmar la vieja posición marxista respecto a la familia y enfatizar que la emancipación de la mujer es fundamental para la revolución socialista e inseparable de ella. Contra lo que dice la ideología feminista, la plena igualdad legal no basta para superar la opresión de la mujer, que está profundamente enraizada en la familia y la propiedad privada.
Como siempre hemos enfatizado, marxismo y feminismo son viejos enemigos políticos. Eso requiere una explicación. En Estados Unidos y otros lugares se ha vuelto común aplicar el término “feminista” a quienes piensan que hombres y mujeres deberían ser iguales. Sin embargo, al lidiar con la desigualdad, el feminismo acepta los confines de la sociedad capitalista existente. Como ideología, el feminismo nació a finales del siglo XIX, reflejando las aspiraciones de una capa de mujeres burguesas y pequeñoburguesas que reclamaban sus prerrogativas de clase: derecho a la propiedad y a la herencia, acceso a la educación y las profesiones, y derecho al voto. Los marxistas buscamos mucho más que esta limitada idea de “igualdad de género”.
Los marxistas reconocemos que la liberación de la mujer no puede ocurrir sin la liberación de toda la raza humana de la explotación y la opresión: ése es nuestro fin. Hace bastante más de un siglo August Bebel, el dirigente histórico del Partido Socialdemócrata de Alemania, lo explicó claramente en su libro La mujer y el socialismo (1879), un clásico marxista. Reeditada varias veces, esta obra fue leída por millones de obreros de distintas generaciones antes de la Primera Guerra Mundial. La riqueza de su visión de la emancipación de la mujer no puede hallarse en ninguno de los escritos de la ISO al respecto:
“[La mujer] elegirá para su actividad los terrenos que correspondan a sus deseos, inclinaciones y disposiciones y trabajará en las mismas condiciones que el hombre. Lo mismo que todavía será obrera práctica en cualquier oficio, durante otra parte del día será educadora, maestra, enfermera, y durante otra parte ejercitará cualquier arte o ciencia y cumplirá en una cuarta parte cualquier función administrativa”.
—La mujer y el socialismo (Ediciones de Cultura Popular, 1978)
Lo que es especialmente significativo de la descripción que hace Bebel de la naturaleza emancipadora del trabajo en la sociedad socialista es que se aplica igualmente a los hombres. Eso apunta al núcleo del motivo por el que marxismo y feminismo son mutuamente excluyentes y de hecho antagónicos. Los feministas consideran que la división básica de la sociedad es entre hombres y mujeres, mientras que los socialistas reconocemos que los obreros de ambos sexos deben luchar juntos para acabar con la opresión y la explotación que sufren por parte de la clase capitalista.
Marx desvirtuado
En su giro teórico a favor del “feminismo socialista”, la ISO está promoviendo el libro Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory (Marxismo y la opresión de la mujer: Hacia una teoría unitaria, Haymarket Books, 2013) de Lise Vogel. Publicado originalmente en 1983, el libro se reeditó como parte de la serie Historical Materialism con una introducción encomiástica de dos académicos canadienses partidarios del ultrarreformista New Socialist Group (Nuevo Grupo Socialista). Incluso hace 30 años, el medio “feminista socialista” al que se dirige Vogel ya se había disuelto en la nada. Pero, dado que Vogel pretende representar un polo marxista dentro del movimiento o corriente intelectual “socialfeminista”, hoy a la ISO le cuadra promover su libro.
En la sección introductoria del libro, Vogel se deslinda ecuánimemente tanto de los feministas no marxistas como de los marxistas no feministas. Se fija como su tarea principal analizar el carácter de la opresión de la mujer dentro de la estructura y dinámica del sistema económico capitalista. Su tratamiento de Marx y Engels es confuso, contradictorio y rimbombante. Se enfoca principalmente en la relación entre el trabajo doméstico y la reproducción generacional de la fuerza de trabajo. Para Vogel, la opresión de la mujer se reduce estrechamente al trabajo doméstico (no pagado). Afirmando explícitamente que “la categoría de ‘la familia’...es insuficiente como punto de partida analítico”, Vogel pasa por alto las cuestiones más amplias del papel de la familia en la opresión de la mujer y los niños y su importancia como sostén clave del orden capitalista. La familia sirve para atomizar a la clase obrera y propagar el individualismo burgués como barrera a la solidaridad de clase.
Su concepción estrecha de la opresión de la mujer no impide a Vogel calumniar a Engels como “determinista económico”. Simplemente deja de lado los aspectos culturales y sociales incluidos en la riqueza de los argumentos que Engels presenta en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884). Para tomar un ejemplo, Vogel se queja de que Engels “no vincula claramente el desarrollo de una esfera especial relacionada a la reproducción de la fuerza de trabajo con el surgimiento de la sociedad de clases o quizá la sociedad capitalista”. Aparentemente, esto significa que Engels no muestra cómo el surgimiento de la sociedad de clases llegó a pesar sobre el papel de la mujer en la crianza de los hijos. Esto simplemente no es verdad.
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Engels describe cómo la familia se originó en el neolítico cuando la sociedad se dividió en clases por vez primera. Apoyándose en la información disponible en aquella época, Engels se basó mucho en el trabajo pionero de Lewis Henry Morgan entre los iroqueses del norte del estado de Nueva York para entender las sociedades primitivas sin clases. Engels describió cómo la invención de la agricultura creó un excedente social que permitió, por primera vez, el desarrollo de una clase dominante ociosa que vivía del trabajo ajeno. La familia, específicamente la monogamia de la mujer, fue necesaria para asegurar la transmisión ordenada de la propiedad y el poder a los herederos del patriarca, la siguiente generación de la clase dominante. Si bien es mucho lo que se ha descubierto sobre las primeras etapas de la sociedad humana desde tiempos de Engels, su entendimiento fundamental ha resistido la prueba del tiempo.
Vogel no analiza la función social de la familia para la clase obrera bajo el capitalismo, donde sirve para criar a la siguiente generación de esclavos asalariados. En El capital, Marx explicó que el costo de la fuerza de trabajo está determinado por el costo de manutención y reproducción del obrero: sus gastos cotidianos, su capacitación y el sostén de su pareja y sus hijos. Para aumentar la ganancia, los capitalistas buscan bajar el costo del trabajo: no sólo de los salarios que pagan a los bolsillos de los obreros, sino también de los servicios como la educación y la salud públicas, que son necesarios para la manutención del proletariado.
El feminismo a veces critica algunos aspectos de la familia, pero en general sólo para quejarse de los “roles de género”, como si el problema fuera una discusión sobre el estilo de vida respecto a quién debe lavar los platos o darle al bebé su mamila. El problema es la institución de la familia, que integra a la gente a la sociedad desde la infancia de manera que acate ciertas normas, respete a la autoridad y desarrolle los hábitos de obediencia y deferencia que son tan útiles a la obtención de ganancias por parte de los capitalistas. La familia le es invaluable a la burguesía como reserva de pequeña propiedad privada y en algunos casos de pequeña producción, operando como freno ideológico a la conciencia social. Vogel pasa por alto estas cuestiones y se enfoca estrictamente en el “trabajo doméstico” no pagado de la mujer.
El fin último
La posición de Vogel es incluso más débil en lo que toca al fin último de la liberación de la mujer. Esto se ve especialmente en lo que no dice. Vogel divorcia la emancipación de la mujer de la superación de la escasez económica y del remplazo del trabajo enajenado —tanto en la fábrica como en el hogar— por el trabajo creativo y gratificante. Tanto el fin último de una sociedad comunista como los medios básicos para lograrlo quedan fuera de los confines intelectuales del “feminismo socialista” de Vogel.
Cuando Marx y Engels explicaron que suscribían un entendimiento materialista de la sociedad y del cambio social, no se referían sólo al capitalismo y las sociedades de clase anteriores (como el feudalismo). También proporcionaron un entendimiento materialista de la futura sociedad sin clases. De hecho, ésa era su diferencia fundamental con las principales corrientes socialistas de principios del siglo XIX —los owenistas, fourieristas y saint-simonianos— como las resumió Engels en Del socialismo utópico al socialismo científico (originalmente parte de su polémica de 1878, Anti-Dühring). Marx y Engels reconocían que una sociedad socialista —entendida como la etapa inicial del comunismo— requeriría un nivel de productividad del trabajo muy superior incluso a la de los países capitalistas más avanzados de hoy. Esto se logrará mediante una expansión continua del conocimiento científico y su aplicación tecnológica.
Vogel no comparte esa concepción. Esto queda particularmente claro en su análisis de los primeros años de la Rusia soviética. Expresando un gran aprecio del entendimiento que tenía Lenin de la opresión de la mujer y de su compromiso por superarla, cita con aprobación un discurso de 1919, “Las tareas del movimiento obrero femenino en la República Soviética”:
“Todas ustedes saben que incluso cuando las mujeres gozan de plenos derechos, en la práctica siguen esclavizadas, porque todas las tareas domésticas pesan sobre ellas. En la mayoría de los casos las tareas domésticas son el trabajo más improductivo, más embrutecedor y más arduo que pueda hacer una mujer. Es un trabajo extraordinariamente mezquino y no incluye nada que de algún modo pueda contribuir al desarrollo de la mujer.
“En la prosecución del ideal socialista, queremos luchar por la realización total del socialismo, y se abre aquí un amplio campo de acción para la mujer. Realizamos ahora serios preparativos a fin de desbrozar el terreno para la construcción del socialismo, pero la construcción del socialismo comenzará sólo cuando hayamos logrado la completa igualdad de la mujer, y cuando acometamos las nuevas tareas junto con la mujer, que habrá sido liberada del trabajo mezquino, embrutecedor, improductivo”.
Vogel presenta equivocadamente a Lenin como una voz solitaria clamando en el desierto e implica que el principal obstáculo para superar la opresión de la mujer en los primeros años de la Rusia soviética era ideológico: las generalizadas actitudes patriarcales entre los hombres de la clase obrera y el campesinado combinadas con una supuesta indiferencia por la liberación de la mujer entre los cuadros, mayoritariamente varones, del Partido Bolchevique. Vogel escribe:
“Los señalamientos de Lenin respecto al machismo nunca tomaron forma programática, y la campaña contra el atraso ideológico masculino nunca pasó de ser un tema menor en la práctica bolchevique. Sin embargo, sus observaciones sobre el problema representaron una admisión extremadamente inusual de la seriedad del mismo... Las contribuciones teóricas de Lenin no lograron dejar una impresión duradera”.
De hecho, el gobierno soviético realizó enormes esfuerzos para aliviar a la mujer obrera de la carga del trabajo doméstico y la crianza de niños mediante el establecimiento de cocinas comunales, lavanderías, guarderías, etc. Tanto los bolcheviques como la Internacional Comunista establecieron departamentos especiales para el trabajo entre las mujeres. Durante los primeros años del estado obrero soviético, el Zhenotdel estuvo activo tanto en las regiones europeas como en las del Asia Central.
Los límites de las medidas liberadoras del gobierno comunista bajo V.I. Lenin y León Trotsky no fueron ideológicos, sino producto de condiciones objetivas: la pobreza de recursos materiales, agravada por años de guerra imperialista y guerra civil. En un ensayo de 1923 titulado “De la vieja a la nueva familia”, incluido en la compilación de 1924 Problemas de la vida cotidiana (una obra que Vogel no menciona siquiera), Trotsky explicó:
“En principio, la preparación material de las condiciones para un nuevo modo de vida y una nueva familia no puede separarse tampoco del trabajo de la construcción socialista. El estado de los trabajadores necesita mayor prosperidad con el fin de que le sea posible tomar seriamente en sus manos la educación pública de los niños y aliviar asimismo a la familia de los cuidados de la limpieza y la cocina. La socialización de la familia, del manejo de la casa y de la educación de los niños no será posible sin una notable mejoría de toda nuestra economía. Necesitamos una mayor proporción de formas económicas socialistas. Sólo bajo tales condiciones, podremos liberar a la familia de las funciones y cuidados que actualmente la oprimen y desintegran. El lavado debe estar a cargo de una lavandería pública, la alimentación a cargo de comedores públicos, la confección del vestido debe realizarse en los talleres. Los niños deben ser educados por excelentes maestros pagados por el estado y que tengan una real vocación para su trabajo”.
La escasez material fue fuente de otro ámbito importante de desigualdad entre los hombres y las mujeres en los primeros años de la Rusia soviética (y por extensión en todo estado obrero económicamente atrasado). Se trata de la escasez de la mano de obra altamente calificada que requiere conocimientos y capacidades técnicas avanzados. A los obreros industriales calificados y los miembros de la intelectualidad técnica (ingenieros, arquitectos, etc.) había que pagarles salarios más altos que a los obreros no calificados, aunque la diferencia era mucho menor que en los países capitalistas. Este sector mejor pagado de la fuerza de trabajo, heredado del pequeño sector capitalista moderno de la Rusia zarista, era predominantemente masculino. Aunque se hicieron esfuerzos dirigidos a corregir esto, al joven estado obrero le faltaban los recursos materiales para educar y entrenar a las mujeres para que se volvieran maquinistas e ingenieras en cantidades suficientes a fin de superar el predominio masculino del trabajo calificado.
El libro de Vogel concluye con una proyección de cómo será la transición al comunismo tras el derrocamiento del capitalismo:
“Ante la terrible realidad de la opresión de la mujer, los socialistas utópicos del siglo XIX llamaron por la abolición de la familia. Todavía hoy, su drástica exigencia sigue teniendo adeptos entre los socialistas. En cambio, el materialismo histórico plantea la difícil cuestión de reducir y redistribuir simultáneamente el trabajo doméstico conforme éste se va transformando en un componente integral de la producción social en la sociedad comunista. Así como en la transición socialista ‘el estado no es “abolido”, sino que se extingue’, así también el trabajo doméstico debe extinguirse. Por lo tanto, durante la transición al comunismo una administración adecuada del trabajo doméstico y el trabajo femenino será un problema clave de la sociedad socialista, pues sólo sobre esta base pueden establecerse y conservarse las condiciones económicas, políticas e ideológicas de la verdadera liberación de la mujer. En el proceso, la familia, en su forma histórica particular como una unidad social basada en el parentesco para la reproducción de fuerza de trabajo explotable en la sociedad de clases, también se extinguirá, y con ella tanto las relaciones familiares patriarcales como la opresión de la mujer” [énfasis en el original].
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
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2016.06.07 03:37 ShaunaDorothy Notas críticas sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético (Noviembre de 2015)

https://archive.is/QazK6
Espartaco No. 44 Noviembre de 2015
Notas críticas sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético
Por Joseph Seymour
A continuación publicamos, ligeramente editado, un documento de Joseph Seymour, miembro del Comité Central de la Spartacist League. El documento, fechado el 14 de marzo de 2009, fue una contribución a las discusiones y debates que precedieron a la XIII Conferencia Nacional de la Spartacist League/U.S., sección de la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista), ese mismo año y se publicó originalmente en Workers Vanguard No. 949 (1° de enero de 2010).
En el pleno de nuestro Comité Ejecutivo Internacional, celebrado a principios de 2008, hubo una discusión y, creo, diferencias incipientes en torno al contenido del término “muerte del comunismo”, lo cual es clave para entender las condiciones político-ideológicas del mundo postsoviético. En ese entonces, yo argumenté:
“Una cuestión importante al discutir el trabajo en Sudáfrica y México...es si estos países —se ha mencionado a China y Grecia— son una excepción a lo que hemos llamado el ‘retroceso en la conciencia’ y la ideología de la ‘muerte del comunismo’, y en qué sentido lo son. Pero el concepto de excepción implica una norma. Así que, ¿cuál es esa norma? La abrumadora mayoría de nuestra tendencia se ubica en los países capitalistas-imperialistas avanzados de Europa Occidental y Norteamérica... Es aquí donde todos los días, de manera generalizada, encontramos la ideología de la ‘muerte del comunismo’. Y creo que esto ha determinado un cierto entendimiento parcial y deformado de las delineaciones y divisiones políticas radicalmente modificadas en todo el mundo.
“Casi cada vez que usamos el término ‘muerte del comunismo’ lo vinculamos al triunfalismo burgués. No nos referimos al triunfalismo de la burguesía de la India, Egipto o Brasil. Nos referimos al triunfalismo de la burguesía imperialista occidental, principalmente la estadounidense. Pero el escepticismo respecto a la posibilidad de una sociedad comunista internacional futura —y esto es el núcleo de la ‘muerte del comunismo’— en los países del Tercer Mundo no puede identificarse con el triunfalismo y la dominación del imperialismo estadounidense. Más bien, nos encontramos con un ascenso, bastante significativo y con amplias bases de apoyo, de movimientos político-ideológicos que se presentan como oponentes del triunfalismo imperialista estadounidense. El ejemplo más obvio es, claro, el populismo nacionalista latinoamericano ejemplificado por Hugo Chávez. Pero también encontramos el mismo fenómeno en un sentido muy derechista, que es el ascenso del fundamentalismo islámico antioccidental en los países del Medio Oriente. Osama bin Laden, Hugo Chávez, Tony Blair, Bill Clinton: todos ellos representan la ‘muerte del comunismo’ de diversos modos y en diversos contextos nacionales”.
El núcleo de la “muerte del comunismo” es precisamente ése: un escepticismo respecto a la posibilidad de una civilización comunista global en el sentido marxista. Eso es un terreno común básico que comparten diversas tendencias políticas que a veces tienen actitudes fuertemente hostiles al imperialismo occidental, la democracia parlamentaria, la economía capitalista de mercado y otras cuestiones controvertidas (como la degradación ambiental), que separan a la izquierda de la derecha en el sentido convencional de estos términos.
Para asegurarme de que todos tenemos un entendimiento común de los términos, voy a reafirmar brevemente las principales características que tendría una sociedad plenamente comunista a escala global. La escasez económica ha sido superada, por lo que ha podido eliminarse el trabajo asalariado (“de cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades”). El trabajo enajenado ha sido remplazado por trabajo creativo, científico y cultural (Marx alguna vez usó la composición musical como ejemplo de esto). El estado se ha extinguido de manera que, en palabras de Engels, el gobierno sobre los hombres ha dado paso a la administración de las cosas. Las afiliaciones racial, nacional y étnica han desaparecido mediante una extensa procreación interétnica y la movilidad global (“el género humano es la Internacional”). La familia ha sido remplazada por instituciones colectivas para el trabajo doméstico, la crianza y la socialización de los niños.
La abrumadora mayoría de quienes se consideran izquierdistas y pasan de los 40 o 50 años, consideran que una sociedad futura como la que describí es utópica. La abrumadora mayoría de los izquierdistas más jóvenes, representados, por ejemplo, por el medio de los “foros sociales”, para todo propósito práctico desconocen el concepto marxista de la civilización comunista global y son indiferentes a él. Sus preocupaciones son defensivas y minimalistas: apoyar los derechos democráticos de los pueblos oprimidos (por ejemplo, los palestinos), detener el desmantelamiento del “estado del bienestar” en Europa Occidental o impedir que el medio ambiente se siga degradando (calentamiento global).
Voy a replantear mi argumento haciendo referencia a El estado y la revolución de Lenin. Cuando esta obra se publicó en 1918 y en las décadas subsecuentes, la principal diferencia entre los marxistas revolucionarios y las demás tendencias de izquierda tenía que ver con el tema que se discute en el capítulo I (“La sociedad de clases y el estado”). Ahí, Lenin afirma concisamente:
“La doctrina de Marx y Engels sobre la ineluctabilidad de la revolución violenta se refiere al estado burgués. Éste no puede ser sustituido por el estado proletario (por la dictadura del proletariado) mediante la ‘extinción’, sino sólo, como regla general, mediante la revolución violenta” [énfasis en el original].
En el periodo postsoviético, la diferencia más fundamental entre nosotros y las demás tendencias de la izquierda tiene que ver con el tema que se discute en el capítulo V (“Las bases económicas de la extinción del estado”) y que se explica concisamente en el siguiente pasaje:
“La base económica de la extinción completa del estado significa un desarrollo tan elevado del comunismo que en él desaparece la oposición entre el trabajo intelectual y el manual. En consecuencia, deja de existir una de las fuentes más importantes de la desigualdad social contemporánea, una fuente que en modo alguno puede ser suprimida de golpe por el solo hecho de que los medios de producción pasen a ser propiedad social, por la sola expropiación de los capitalistas.
“Esta expropiación dará la posibilidad de desarrollar las fuerzas productivas en proporciones gigantescas. Y al ver cómo retrasa el capitalismo ya hoy, de modo increíble, este desarrollo y cuánto podríamos avanzar sobre la base de la técnica moderna ya lograda, tenemos derecho a decir con la mayor certidumbre que la expropiación de los capitalistas originará inevitablemente un desarrollo gigantesco de las fuerzas productivas de la sociedad humana” [énfasis en el original].
La generación postsoviética de activistas de izquierda no puede entender fácilmente las ideas expuestas arriba porque no ha pensado en ellas.
El triunfalismo del imperialismo estadounidense no es el problema
Si bien la claridad sobre la cuestión de la “muerte del comunismo” no bastará para resolver nuestros problemas, la continua confusión a este respecto sí contribuirá a agravarlos. El no reconocer la diferencia más fundamental que nos separa del resto de la izquierda —el hecho de que no compartimos un mismo fin último— ha sido un importante factor subyacente en los recurrentes problemas políticos del partido.
Cuando aún era editor de Workers Vanguard, Jan Norden [actualmente del centrista Grupo Internacionalista] consideraba, de manera consciente y sistemática, que la “muerte del comunismo” era principalmente una expresión del triunfalismo del imperialismo estadounidense. De ahí que creyera que el levantamiento zapatista de los empobrecidos campesinos indígenas del sur de México en 1994 sería un poderoso contragolpe que debilitaría, al menos en América Latina, el efecto ideológico de la caída de la Unión Soviética. Desde que Norden desertó de nuestra organización en 1996, ha habido una tendencia en nuestro partido a amalgamar bajo el rubro de “retroceso en la conciencia” (un término que acuñé yo en la lucha contra Norden) el escepticismo respecto a la sociedad comunista futura, el triunfalismo imperialista occidental y el reformismo socialdemócrata tradicional. Algunos camaradas han argumentado que la principal diferencia que nos separa del resto de la izquierda versa sobre si el estado capitalista puede o no reformarse, como si estuviéramos en los tiempos de Lenin contra Kautsky en la secuela inmediata de la Revolución de Octubre.
Una formulación estándar tanto en nuestra literatura pública como en nuestro discurso interno es que el efecto de la “muerte del comunismo” ha sido internacionalmente “desigual”. El término “desigual” implica que el efecto puede medirse cuantitativamente en una escala lineal: muy alto en Estados Unidos y Francia, mucho más bajo en México y Sudáfrica. Como alguna vez fui estudiante de economía académica y después fui maestro, me imagino una gráfica de barras que mide y compara, por ejemplo, la producción nacional per cápita de distintos países. Pero el efecto diferencial que tuvo internacionalmente la “muerte del comunismo” no puede entenderse de ese modo. Lo que encontramos no son distintos niveles, sino distintas formas de la ideología postsoviética.
Tomemos por caso a Rusia. Al explicar el concepto de la “muerte del comunismo”, frecuentemente usamos la formulación de que la antigua Unión Soviética es considerada, en el mejor de los casos, un “experimento fallido”. Eso en general es cierto en Europa Occidental y Norteamérica. No es tan cierto en el Tercer Mundo. Y no es cierto en absoluto en Rusia. Todo lo contrario. El sector políticamente dominante de la nueva clase capitalista rusa, representado por Vladímir Putin, considera que la Unión Soviética fue el más exitoso de los experimentos, por decirlo así, de la construcción estatal centrada en Rusia. En 2005, Putin declaró que el colapso de la Unión Soviética había sido “la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX” (citado en Edward Lucas, The New Cold War: Putin’s Russia and the Threat to the West [La nueva Guerra Fría: La Rusia de Putin y la amenaza al Occidente, 2008]). Supongo que en toda la sociedad rusa está extendida una actitud similar respecto a la antigua URSS.
En los últimos años, el régimen de Putin y en general la élite rusa han querido restaurar la reputación histórica de Stalin como el gran líder de una potencia mundial dominada por Rusia en el siglo XX. El embajador ruso en la OTAN adorna su oficina con un retrato de Stalin. Un popular programa de televisión, “El nombre de Rusia”, ubicó a Stalin como uno de los cinco personajes históricos más grandes del país (Economist, 27 de noviembre de 2008). En 2007, una guía educativa de patrocinio oficial, Una historia moderna de Rusia, 1945-2006: Manual para el maestro, comparaba favorablemente a Stalin con Pedro el Grande: “Stalin siguió la lógica de Pedro el Grande: exigir lo imposible...para obtener lo máximo posible”. Luego continúa:
“Él [Stalin] es considerado uno de los líderes más exitosos de la URSS. El territorio del país llegó a los límites del viejo imperio ruso (y en algunas áreas lo sobrepasó). Se consiguió la victoria en una de las mayores guerras; la industrialización de la economía y la revolución cultural se llevaron a cabo con éxito, lo que produjo no sólo educación de masas, sino el mejor sistema educativo del mundo. La URSS llegó a ser uno de los países líderes en ciencias; el desempleo fue prácticamente derrotado”.
—citado en Lucas, The New Cold War
No precisamente la descripción de un “experimento fallido”.
En cierto modo nos es más difícil lidiar con la forma que la “muerte del comunismo” presenta en Rusia que la que tiene en Europa Occidental y Norteamérica. En estas últimas regiones, la antigua Unión Soviética todavía se identifica principalmente con el “socialismo”, no con el “imperialismo ruso”. Stalin se considera un discípulo de Marx y Engels y como tal en general se le condena. En Rusia, Stalin se considera el sucesor de Pedro el Grande y Catalina la Grande, y como tal se le ensalza. Para muchos rusos, el comunismo no ha muerto porque nunca estuvo vivo.
Incluso antes de que la severidad de la actual desaceleración económica mundial se volviera evidente el pasado otoño, el triunfalismo del “libre mercado” había dejado de ser una corriente importante en el clima de la opinión burguesa incluso en Estados Unidos. Hoy, hay voceros prominentes y respetados del capital financiero estadounidense, como el antiguo director de la Reserva Federal, Paul Volcker, que anuncian una desaceleración global profunda y prolongada. Las comparaciones con la Gran Depresión de los años 30 se han vuelto un lugar común. El alcalde tory [conservador] de Londres comentó que en estos días leer el Financial Times de esa ciudad es como frecuentar una secta suicida milenarista. Sin embargo, ninguna opinión burguesa actual se muestra preocupada por la posibilidad de revoluciones socialistas inminentes en ningún lado o la resurrección de partidos comunistas de masas que reivindiquen la tradición marxista-leninista.
De fines y medios: Un recorrido histórico
En la sección titulada “La fase superior de la sociedad comunista” del capítulo V de El estado y la revolución, Lenin escribió:
“Desde el punto de vista burgués, es fácil declarar ‘pura utopía’ semejante régimen social y burlarse diciendo que los socialistas prometen a todos el derecho a recibir de la sociedad, sin el menor control del trabajo realizado por cada ciudadano, la cantidad que deseen de trufas, automóviles, pianos, etc. Con estas burlas siguen saliendo del paso, incluso hoy, la mayoría de los ‘sabios’ burgueses, que demuestran así su ignorancia y su defensa interesada del capitalismo”.
Con el término “sabios burgueses”, Lenin se refería a los intelectuales que apoyaban y justificaban abiertamente el sistema económico capitalista. Lenin no incluía en esta categoría a los voceros ideológicos de la II Internacional (Socialista), como Karl Kautsky, que se consideraba a sí mismo un marxista ortodoxo.
Si para 1917-1918 los líderes del ala derecha de los partidos socialdemócratas de masas (como Friedrich Ebert en Alemania, Albert Thomas en Francia o Emile Vandervelde en Bélgica) seguían creyendo o no subjetivamente en una futura sociedad socialista es un asunto distinto. Lo más probable es que no. Pero ninguno de ellos repudió públicamente la meta tradicional del movimiento socialista como proyecto utópico.
Al principio de la Revolución Alemana, en noviembre de 1918, el centrista Partido Socialdemócrata Independiente puso una serie de condiciones (exigencias) a su participación en un gobierno de coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD) sobre la base de los consejos de obreros y soldados que entonces existían. La primera de ellas era: “Alemania debe ser una república socialista”. A eso, la dirección del SPD respondió: “Esta exigencia es la meta de nuestra propia política. Sin embargo es el pueblo quien debe decidir esto a través de la asamblea constituyente” (citado en John Riddell, ed., The German Revolution and the Debate on Soviet Power: Documents, 1918-1919: Preparing the Founding Congress [La Revolución Alemana y el debate sobre el poder soviético: Documentos, 1918-1919: Preparando el congreso de fundación, 1986]). Al atacar la Revolución de Octubre y a la recién nacida Internacional Comunista, los líderes socialdemócratas condenaban principalmente la dictadura del proletariado como una violación de la democracia, que identificaban con un gobierno de tipo parlamentario elegido por sufragio universal e igual.
Aquí es útil revisar el libro Moscú bajo Lenin, unas memorias que escribiera a finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta Alfred Rosmer, colega y amigo de Trotsky. Rosmer había sido anarquista y después uno de los principales intelectuales sindicalistas de Francia, antes de sumarse a la recién fundada Internacional Comunista. En estos recuerdos, Rosmer narra la reacción inicial que provocó El estado y la revolución de Lenin entre los socialdemócratas ortodoxos como Kautsky y Jean Longuet (el nieto de Marx) así como entre los anarquistas:
“Era un libro extraordinario y su destino fue singular: Lenin, marxista y socialdemócrata, era atacado por los teóricos de los partidos socialistas que invocaban el marxismo: ‘¡Eso no es marxismo!’ gritaban, es una mezcla de anarquismo, de blanquismo; ‘de blanquismo a la salsa tártara’, escribía uno de ellos para hacer una frase ingeniosa. Por el contrario, este blanquismo y su salsa eran para los revolucionarios situados fuera del marxismo ortodoxo, sindicalistas y anarquistas, una agradable revelación. Jamás un lenguaje semejante salía de las bocas de los marxistas que ellos conocían”.
Louis-Auguste Blanqui (1805-1881) fue el último de los grandes representantes de la tradición comunista jacobina originada con la Conspiración de los Iguales de Babeuf en los últimos días de la Revolución Francesa. La concepción babeufista del comunismo (desarrollada en una sociedad preindustrial) tenía que ver con la distribución y el consumo más que con la producción y la superación de la escasez económica. Sin embargo, al calificar a Lenin de “blanquista”, Kautsky, Longuet et al. no se referían a ese aspecto de la perspectiva jacobino-comunista. El “blanquismo” de Lenin era para ellos el derrocamiento insurreccional del estado capitalista organizado y dirigido por un partido revolucionario de vanguardia.
Como señala Rosmer, El estado y la revolución fue muy bien recibido entre varios anarquistas y sindicalistas, algunos de los cuales creyeron que Lenin se estaba moviendo del marxismo hacia el campo político de ellos. Sin embargo, los anarquistas más cultivados en cuestiones de doctrina entendieron que, si bien Lenin estaba de acuerdo con la necesidad de un derrocamiento insurreccional del estado burgués, todavía sostenía, e incluso enfatizaba, el programa marxista de la dictadura del proletariado como transición a una sociedad plenamente comunista. A este respecto, Rosmer cita a un anarquista alemán, Erich Mühsam, que, estando preso en 1919, escribió:
“Las tesis teóricas y prácticas de Lenin sobre la realización de la revolución y de las tareas comunistas del proletariado han dado a nuestra acción una nueva base... Ya no hay obstáculos insuperables para la unificación del proletariado revolucionario entero. Los anarquistas comunistas, ciertamente, han tenido que ceder en el punto de desacuerdo más importante entre las dos grandes tendencias del socialismo; han debido renunciar a la actitud negativa de Bakunin ante la dictadura del proletariado y rendirse en este punto a la opinión de Marx”.
Para Mühsam, el “desacuerdo” entre Bakunin y Marx respecto a la dictadura del proletariado tenía que ver con el medio de llegar a un fin último que ambos compartían: una sociedad igualitaria sin clases y sin estado.
Todos sabemos que en una polémica política las ideas y posiciones que no se discuten son, a su modo, tan importantes como las que se discuten. Uno no discute contra posiciones que el oponente no sostiene y especialmente donde hay un terreno común. Por ejemplo, al polemizar contra liberales negros o izquierdistas radicales en Estados Unidos, no refutamos la falsa noción que exponen algunos racistas de derecha de que los negros son “inferiores” a los blancos. En 1918-1920, Lenin y Trotsky escribieron sendos libros polémicos contra Kautsky. En ningún lado de La revolución proletaria y el renegado Kautsky como tampoco en Terrorismo y comunismo se argumenta contra la posición de que la sociedad comunista en el sentido marxista sea algo utópico, pues Kautsky no defendía tal posición.
Adelantémonos hasta finales de los años treinta, cuando el movimiento comunista internacional estaba ya totalmente estalinizado. Consideremos específicamente al joven Maxime Rodinson, un intelectual judío francés que luego se convertiría en un prominente académico de izquierda especializado en el Medio Oriente y la sociedad islámica. En un ensayo de 1981 titulado “Autocrítica”, Rodinson recordó cuál fue el estado de espíritu que lo llevó a ingresar al Partido Comunista Francés en 1937 (al cual abandonó en 1958):
“La adhesión al comunismo implicaba, e implica todavía, comprometerse con una lucha que supuestamente le permitirá a la humanidad realizar un salto esencial y eminentemente benéfico: acabar con un sistema que permanentemente produce pobreza y crimen, que subyuga y condena a millones de personas a lo largo del mundo a una vida atroz o incluso a la muerte. La intención es crear una humanidad liberada en la que todos puedan florecer hasta donde se los permita su potencial, en la que el colectivo de seres libres controle la administración sobre las cosas y establezca el mínimo indispensable de reglas para armonizar las relaciones entre los seres humanos”.
—Cult, Ghetto, and State: The Persistence of the Jewish Question (Culto, gueto y estado: La persistencia de la cuestión judía, 1983)
Como intelectual, Rodinson podía articular las metas liberadoras del marxismo mejor que los muchos millones de obreros jóvenes que ingresaron a los partidos comunistas de Francia e Italia, la India y Vietnam y otros lugares durante la era de Stalin. Sin embargo, muchos de esos obreros —aunque ciertamente no todos— también estaban motivados por una visión del futuro de liberación social multilateral. No consideraban a los partidos comunistas como meras agencias políticas para defender y promover sus intereses económicos o sociales (por ejemplo, nacionales) dentro del sistema capitalista-imperialista existente.
En general, los obreros políticamente avanzados y los intelectuales izquierdistas que apoyaban a los partidos socialdemócratas de masas no compartían la concepción marxista de una sociedad genuinamente comunista. Pero ellos también aspiraban a una sociedad radicalmente diferente y mejor que la presente. En 1961, un intelectual socialdemócrata de izquierda, el británico Ralph Miliband, publicó un libro altamente crítico del Partido Laborista titulado Parliamentary Socialism: A Study of the Politics of Labour [Socialismo parlamentario: Un estudio de la política del laborismo]. El libro apareció en la secuela inmediata de un intento fallido por parte de los líderes del ala derecha del partido por deshacerse de la Cláusula IV de la constitución partidista de 1918. La Cláusula IV en general se consideraba el programa máximo del Partido Laborista: “Asegurar a los trabajadores manuales e intelectuales la plenitud de los frutos de su industria y la más equitativa distribución de todo cuanto sea posible, sobre la base de la propiedad común de los medios de producción, distribución e intercambio”. Al describir la batalla sobre la Cláusula IV que tuvo lugar en 1959-1960, Miliband escribió: “Ante la violenta resistencia [por parte de las bases obreras del partido] que encontró, la propuesta tuvo que abandonarse”. Para los años 80, ya nadie hubiera usado el término “socialismo parlamentario” para encapsular el programa o incluso la doctrina oficial del Partido Laborista británico. Y, en 1995, la Cláusula IV fue suprimida del programa formal del partido en una conferencia especial, pese a la oposición de algunos de los grandes sindicatos.
De principios a mediados de los años 60, hubo en Estados Unidos una radicalización de izquierda entre la juventud estudiantil y algunos intelectuales de mayor edad. Una expresión institucionalizada de esto fue la Conferencia de Académicos Socialistas que se celebraba anualmente en la ciudad de Nueva York. En 1966, los organizadores de la conferencia invitaron al historiador marxista Isaac Deutscher a dar una presentación sobre el “hombre socialista”. En esa época, el carácter cultural y sicológico de una sociedad verdaderamente socialista era un asunto de vivo interés entre los jóvenes intelectuales izquierdistas no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. Por ejemplo, a principios de los años 60, el Ché Guevara escribía sobre la eliminación del trabajo enajenado en la Cuba “socialista”. Para un análisis retrospectivo del pensamiento de Guevara a este respecto, ver: “‘Radical Egalitarian’ Stalinism: A Post Mortem” [Estalinismo “igualitario radical”: Un post mortem] en Spartacist [Edición en inglés] No. 25 (verano de 1978). En su presentación sobre el “hombre socialista”, Deutscher tocó diversos puntos en los que la generación postsoviética de activistas de izquierda no está pensando en absoluto.
Huntington contra Fukuyama, otra vez
Empecé a desarrollar mis pensamientos sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético principalmente durante las discusiones informales que tuve con Norden entre 1991 y su salida de nuestra organización en 1996. Como ya se ha señalado, Norden identificaba la “muerte del comunismo” principalmente como una expresión del triunfalismo imperialista estadounidense. Así, él solía ligar ese término con la fórmula de un “nuevo orden mundial”, que George Bush había proclamado en el momento de la Guerra del Golfo de 1991 contra Irak. Norden creía que el que el cuerpo central de la dirección de nuestra tendencia hubiera reconocido que el carácter del periodo postsoviético estaba marcado por un retroceso histórico en la conciencia de la clase obrera internacionalmente era una capitulación a las presiones del triunfalismo imperialista estadounidense.
La forma en que Norden enfocaba esta cuestión estaba influenciada por las opiniones del intelectual de derecha estadounidense (entonces neoconservador) Francis Fukuyama, que declaró que el colapsó del bloque soviético había marcado “el fin de la historia”. Una versión sobresimplificada de la tesis del “fin de la historia” de Fukuyama llegó a ser muy conocida entre lo que podría llamarse el público educado estadounidense, el tipo de gente que está suscrito al New York Review of Books y ocasionalmente lee el Foreign Affairs. No sé si Norden leyó realmente a Fukuyama. Yo sí lo hice, y también leí a otros ideólogos burgueses de la derecha estadounidense, especialmente a Samuel P. Huntington y Zbigniew Brzezinski, quienes disentían fuertemente de la versión color de rosa que tenía Fukuyama del mundo postsoviético. Estoy volviendo a este debate porque me fue útil para entender la relación entre la “muerte del comunismo” y las diversas corrientes postsoviéticas de la ideología burguesa, especialmente en los países capitalistas occidentales (pero no exclusivamente en ellos).
Fukuyama tomó el término y el concepto de “fin de la historia” del filósofo alemán Georg Hegel. Hegel usó esa expresión para describir las consecuencias histórico-mundiales de la Batalla de Jena de 1806, en la que el ejército de la Francia napoleónica derrotó al reino de Prusia. Tras la batalla, los franceses ocuparon y gobernaron el sur y el oeste de Alemania. Hegel estuvo entre los pocos intelectuales alemanes prominentes que apoyó al régimen napoleónico, al que consideraba históricamente progresivo, y colaboraron con él.
La concepción hegeliana del “fin de la historia” tenía un componente negativo y uno positivo. El componente negativo era que la ideología dominante de la Europa feudal tardía —el absolutismo monárquico sancionado y apoyado por las iglesias cristianas— había perdido su antiguo poder de determinar el curso futuro de la historia. El componente positivo era que los principios liberales de la Revolución Francesa, tal y como Hegel los entendía (y como los representaba Napoleón), habían llegado a ser capaces de conquistarlo todo en el ámbito de las ideas y con el tiempo se establecería a lo largo de Europa un nuevo orden sociopolítico en conformidad con el nuevo Zeitgeist (espíritu de los tiempos).
De igual modo, la versión de Fukuyama del “fin de la historia” tenía componentes negativos y positivos. El componente negativo, desde luego, era la “muerte del comunismo”:
“Si bien todavía hay en el mundo poder comunista, éste ha dejado de reflejar una idea dinámica y atractiva. Quienes se consideran a sí mismos comunistas se ven obligados a librar continuas batallas de retaguardia para preservar algo de su antigua posición y su antiguo poder. Los comunistas se encuentran en la poco envidiable situación de defender un orden social viejo y reaccionario cuya hora ha pasado ya hace mucho, como los monárquicos que lograron llegar al siglo XX”.
—The End of History and the Last Man (El fin de la historia y el último hombre, 1992)
Aquí Fukuyama expresa lo que es una moneda corriente entre todas las tendencias de la ideología burguesa postsoviética.
Eran las conclusiones positivas que sacó del colapso del bloque soviético las que constituían el núcleo de su tesis del “fin de la historia”. Sostenía que los valores socioculturales y las correspondientes instituciones económicas y políticas del mundo capitalista occidental terminarían por imponerse eventualmente a escala global:
“Es en este marco donde el carácter marcadamente mundial de la revolución liberal adquiere una especial significación, puesto que constituye una evidencia más de que está operando un proceso que dicta un patrón evolutivo común para todas las sociedades humanas; en pocas palabras, algo así como una Historia Universal de la Humanidad en dirección a la democracia liberal...
“Y si hemos llegado a un punto en el que se ha vuelto difícil imaginar un mundo sustancialmente distinto al nuestro, en el que el futuro no representa de ninguna manera evidente u obvia una mejoría respecto a nuestro orden actual, luego entonces debe considerarse la posibilidad de que la Historia misma haya llegado a su fin” [énfasis en el original].
La noción de Fukuyama de una “revolución liberal” universalmente triunfante sufrió un denso fuego por parte de algunos voceros intelectuales prominentes del imperialismo estadounidense. Su principal antagonista fue Samuel P. Huntington, que contraponía su propia tesis del “choque de civilizaciones” al “fin de la historia” de Fukuyama. Refiriéndose a este último, Huntington comentó con condescendencia: “El momento de euforia del fin de la Guerra Fría generó una ilusión de armonía, que pronto se reveló como tal” (The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order [El choque de civilizaciones y la reconstrucción del orden mundial, 1996]). Sin duda, Huntington concordaba con Fukuyama en que ya nunca podría haber estados poderosos ni un movimiento político internacional con apoyo de masas que afirmara representar una alternativa universal, como el comunismo, al capitalismo tipo occidental y la “democracia”. Pero también sostenía que una buena parte del mundo —y en particular Rusia, el Oriente islámico y China— se vería dominada por gobiernos y movimientos políticos antioccidentales basados en valores y tradiciones nacionales y religioso-culturales:
“En este nuevo mundo, los conflictos más generalizados, importantes y peligrosos no serán entre clases sociales, entre ricos y pobres, ni entre otros campos económicamente definidos, sino entre pueblos provenientes de diferentes entidades culturales...
“La civilización occidental es la más poderosa y seguirá siéndolo durante muchos años. Sin embargo, comparado con el de otras civilizaciones, su poder está declinando. Cuando el Occidente intenta afirmar sus valores y proteger sus intereses, las sociedades no occidentales enfrentan una alternativa. Algunas intentan emularlo o colgarse de él. Otras sociedades confucianas e islámicas intentan expandir su propio poder militar y económico para resistir y ‘contrarrestar’ a Occidente. Un eje central de la política mundial posterior a la Guerra Fría es, pues, la interacción del poder y la cultura occidentales con el poder y la cultura de civilizaciones no occidentales”.
El debate Huntington/Fukuyama subraya la necesidad de que diferenciemos entre la creencia en la “muerte del comunismo”, que es generalizada y sigue siendo actual, y el limitado y efímero triunfalismo imperialista estadounidense en la secuela inmediata de la caída de la Unión Soviética.
Breves conclusiones
Una pregunta importante que enfrentamos puede ser formulada de este modo: ¿es posible que un levantamiento espontáneo, que implique a grandes sectores de la clase obrera, contra un gobierno derechista, pueda llevar a situaciones prerrevolucionarias o incluso revolucionarias (es decir, a órganos de poder dual) aun si la masa de los obreros y los trabajadores en general no aspira al socialismo? Yo creo que sí. Aunque nunca hemos experimentado semejante acontecimiento, no debemos descartarlo. Por ahora, nuestra tarea principal consiste en propagar una visión marxista del mundo con la expectativa de reclutar cantidades relativamente pequeñas de intelectuales izquierdistas y obreros avanzados. Parafraseando a John Maynard Keynes: cuando la realidad cambie, cambiarán nuestras perspectivas.
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2015.01.30 01:37 FRIMO1962 Teresa Rodríguez: "El cambio en Andalucía es más urgente que en cualquier otro sitio"

http://i.huffpost.com/gen/2528562/thumbs/n-TERESA-RODRIGUEZ-large570.jpg
La agenda de Teresa Rodríguez (Rota, 1981) es prácticamente irreconocible un año después del nacimiento de Podemos. Esta profesora gaditana ha pasado de dar clases en el instituto a moverse entre Bruselas y Andalucía, compaginando su labor como eurodiputada con su intención de concurrir a las elecciones andaluzas como candidata de la formación liderada por Pablo Iglesias. Una carrera hacia la Junta que se ha anticipado este domingo tras el anuncio de la convocatoria electoral realizada por la presidenta de Andalucía, Susana Díaz.
¿Cree que el adelanto electoral obedece a alguna estrategia del PSOE?
Obedece a la cierta costumbre que ha adquirido el PSOE de Andalucía de instrumentalizar las convocatorias de elecciones para adaptarlas a sus previsiones demoscópicas. No es la primera vez que hay un adelanto electoral relacionado con el momento en el que el partido considera que le va el viento más a favor en las encuestas. En este caso, además, con un mar de fondo de cierta crisis en el PSOE, con una cierta voluntad de Susana Díaz de postularse como líder a nivel estatal, de jugar una doble carta utilizando como plataforma Andalucía para adquirir un cierto protagonismo a nivel nacional.
¿No llega un poco pronto para Podemos?
Quien piense que el adelanto provoca que estemos en peores condiciones para concurrir, se equivoca. Nosotros estamos en nuestro mejor momento: la organización tiene más participación que nunca antes, nos hemos dotado para elegir una candidatura en primarias y los mecanismos están en marcha. En cualquier caso, lo que hemos demostrado es una gran capacidad de hacer las cosas bien y de aprovechar todo el capital simbólico acumulado en estos meses para ponerlo a disposición de la posibilidad de una alternativa. También hay una urgencia social que tiene que ver con la realidad cotidiana de la gente y que, por tanto, un cambio de gobierno en Andalucía es más urgente que en cualquier otro sitio.
¿Se ven capaces de derrocar tres décadas de socialismo en Andalucía?
Somos la única fuerza con capacidad de romper con ese ciclo del 'mal menor'. Una Andalucía que se ha mantenido fuerte frente a la derecha del PP, que lo ha identificado como los representantes políticos de la oligarquía económica y terrateniente en Andalucía y que, de unos años a esta aparte, ha encontrado en el PSOE el 'mal menor'. Nosotros tenemos que salir de esa lógica y ser capaces de ofrecer una alternativa que no pase por rendirse al PP.
"Queremos romper con la idea de que el PSOE es 'el mal menor'"
¿Han hablado con Maíllo (candidato de IU a la Junta) para posibles alianzas?
Nosotros nos hemos planteado desde el principio la necesidad de ofrecer alternativas al gobierno actual de la Junta. A un gobierno que practica políticas ciertamente cobardes, que no ha puesto en práctica el pacto, no sólo firmado entre las fuerzas que forman gobierno, sino con la ciudadanía, y que tenía que ver con hacer una política diferente en Andalucía: no recortar servicios públicos, no despedir trabajadores públicos y no privatizar servicios. Lo que hemos visto durante estos años es que esas líneas rojas han sido ampliamente cruzadas.
¿Creen que debería haberse salido IU del Gobierno precisamente por cruzar esas líneas rojas?
Nosotros lo hicimos expreso desde el inicio e incluso llegamos a invitar a IU a salir de la dinámica de gobernar miseria para entrar en la dinámica de la esperanza, de una alternativa a las políticas de austeridad que nos sumen más en la crisis y hacen cada vez más dolorosa la cotidianidad de los andaluces. Esa ha sido la mano abierta desde el principio. Han tomado sus propias decisiones y han valorado que tenían que permanecer en un gobierno con el PSOE.
Otro que ha tomado sus propias decisiones es Diego Cañamero, que ha dejado IU, ¿contarán con él de cara al futuro?
A nosotros nos encantaría contar con Diego Cañamero por lo que representa de cercanía con las personas que sufren la crisis en Andalucía. También con académicos que llevan tiempo alternativas en políticas públicas, con movimientos sociales que plantean alternativas. En ese marco, Cañamero es un aliado excepcional y esa invitación siempre ha estado sobre la mesa y la relación ha sido siempre buena y cercana. Evidentemente, respetamos los ritmos de la CUT y de Diego.
¿Ganar en Andalucía es clave para ganar el país?
Es la comunidad autónoma con más población y una de las que más ha resistido a plantear al PP como alternativa a un PSOE que no responde a las expectativas. Desde que existe Podemos, al PP le falta todavía más para gobernar en Andalucía, con lo que es un marco favorable. No es motivo de alegría para nosotros, pero en Andalucía, más que en ningún otro sitio, hay más urgencia por el cambio. Somos la comunidad autónoma con más pobres de España, la que tiene mayores tasas de desempleo, la segunda en desigualdad, la primera en desahucios... En Andalucía el cambio es más urgente que en ningún otro sitio.
Susana Díaz dijo que Podemos no se compromete con los pueblos al no presentarse con marca propia en las municipales. Usted en la Asamblea Ciudadana abogó por acudir a las municipales con el nombre Podemos. ¿Tiene razón entonces Susana Díaz?
Yo creo que es una cuestión de valorar la idoneidad de esa convocatoria. Lo que hemos decidido es que vamos a estar presentes sí o sí en los procesos municipales, pero que siendo una fuerza política nacida en enero, ofrecer candidaturas de gran calidad en todos los municipios de España no daba suficientes garantías. Eso no significa que allá donde podamos dar lo mejor de nosotros mismos no vayamos a concurrir a las municipales con iniciativas similares que plantean una metodología participativa similar a la nuestra y programas parecidos a los nuestros. Estaremos en las municipales pero con otra gente, con otras iniciativas con más larga trayectoria y plantaremos cara a la austeridad.
¿Por ejemplo, Ganemos Sevilla?
En Sevilla estamos teniendo la discusión en el marco sevillano y será allí donde tomaremos la decisión de ver cómo concurrimos.
¿Estaría dispuesta a debatir con Susana Díaz?
Sí, por supuesto, claro que sí.
¿Se ve como presidenta de Andalucía?
Tienen que pasar varias cosas para que eso ocurra. Primero, atravesar un proceso que ya es conocido, el de las primarias abiertas, y decidir quién es el mejor candidato o candidata para estas elecciones convocadas con tan poco tiempo. Por otro lado, los andaluces tendrán que ver que somos una alternativa viable para una salida a la política de austeridad y de recorte.
"Estaría dispuesta a debatir con Susana Díaz'"
Es difícil que no salga elegida secretaria general de Podemos Andalucía tras la confluencia con la lista de Claro Que Podemos.
En cualquier caso, son dos procesos que están abiertos y no seré yo quien falte al respeto a esos procesos democráticos de nuestra organización. Sería entrar en contradicción con todo lo que he defendido desde que estoy en Podemos.
¿Cuáles fueron las principales diferencias a limar entre ambas candidaturas?
Los debates que se plantearon tenían que ver con la cuestión razonable, que era mantener el equilibrio entre la eficacia y la cohesión política en un momento de un ciclo electoral intenso y por otro lado la necesidad de potenciar la participación democrática y cotidiana en los círculos de Podemos que habíamos llevado a cabo en estos escasos meses. En ese equilibrio, que es complejo, algunos defendíamos la necesidad de subrayar más el carácter participativo de la iniciativa. Otros defendían que era necesario en esta coyuntura concreta apostar por la cohesión política para tener capacidad de plantear una alternativa de gobierno. En Vistalegre, cuando la inmensa mayoría decidió que lo que tocaba era cohesionarse, todos tomamos nota. Eso no significa que el debate siga teniendo sentido a medio y largo plazo.
Usted es miembro de Izquierda Anticapitalista, que ha decidido dejar de ser partido político, ¿por qué se tomó esa decisión?
Fue un congreso ordinario y la resolución tuvo que ver con dar carta oficial a una realidad que ya estábamos viviendo. De ser una iniciativa muy valiosa pero pequeña y limitada, a aportar todo el patrimonio acumulado en una organización mucho más grande. Nosotros ya en las europeas, cuando decidimos no presentar candidatura propia sino volcar todo nuestro esfuerzo militante en Podemos, lo único que hemos hecho es certificar esa realidad.
En caso de salir elegida como presidenta de Andalucía, ¿qué haría Podemos en Bruselas?
Si eso ocurriera, evidentemente mis responsabilidades en el Parlamento Europeo quedarían en manos de las siguientes personas en la lista. Hay que tener en cuenta que cuando 1,2 millones de personas nos votaron estaban votando a sus ideas, no necesariamente a personas concretas. La tarea realizada en estos meses tendrá su continuidad en la persona que se haga cargo de ese trabajo.
¿Qué sería lo primero que cambiaría en Andalucía de llegar a presidenta?
Hay algunas cosas que son también de urgencia, no sólo en el sentido social, sino también político, la necesidad de una regeneración política. 35 años de gobierno socialista han dejado unas dinámicas y tendencias que tienen que ver con una realidad que los andaluces reconocen, una administración paralela, la subcontratación de servicios a empresas afines, el clientelismo que gira en torno a la gestión de subvenciones a gran escala. Todo esto urge como primer paso una limpieza. Auditar la administración pública, conocer todos sus recursos, la legitimidad de sus licitaciones y concursos, y apostar por una mayor eficiencia en la administración pública andaluza. La segunda medida sería un plan titánico para tratar de recuperar el tiempo perdido en términos de desarrollo económico, sacando a Andalucía de esa situación de dependencia económica en España y en Europa.
¿Tiene límites la cesión de las decisiones a los ciudadanos? Lo pregunto por la polémica que tuvo la líder de Podemos Sevilla con la Semana Santa al plantear que su futuro en la ciudad lo decidirían los sevillanos.
Se debe ceder la toma de decisiones a los ciudadanos siempre y para todo. El tema es que, evidentemente, aquellas cuestiones que deben ser puestas al arbitrio de la ciudadanía, por una cuestión de eficacia y prioridad política, han de ser las que estén puestas en cuestión. La Semana Santa no es un tema que esté puesto en cuestión. Nosotros debemos preservar el respeto a las creencias religiosas de los ciudadanos y la cultura de un pueblo, que tiene que ver con la Semana Santa como expresión artística y cultural de los andaluces. Sin duda, hay que preguntar muchas cosas a la ciudadanía, pero existe un enorme consenso en mantener la Semana Santa y respetarla.
"La Semana Santa no es un tema que esté puesto en cuestión'"
¿Qué espera de la Marcha del Cambio convocada por su formación para el día 31 de enero?
Espero que sea la expresión de la ilusión frente a quienes piensan que Podemos es en sí fruto del cabreo y de la ira, estamos convencidos de que representamos la ilusión y las expectativas por cambiar de muchos españoles. Será un hito en ese sentido. También apostamos por la movilización. Nosotros venimos de ahí, del 15-M, de las plazas. Una sociedad que no se moviliza en situación de crisis y de desesperación social, sería una sociedad sin futuro. Una que está activa y participando, es una sociedad de futuro.
Mucha gente se pregunta el por qué de una marcha así, por qué Podemos organiza una marcha que parece que es de apoyo a Podemos.
La marcha está convocada en torno a la necesidad y la idea del cambio. Hay muchas otras razones que tienen que ver con expresar el hartazgo respecto a la corrupción y la necesidad de políticas económicas diferentes que pongan al ciudadano en el centro. Ahí pueden participar todos, estén inscritos o no en Podemos. Las organizaciones políticas, si se pretenden de cambio, tienen dos vertientes: una que tiene que ver con la gestión institucional y otra que tiene que ver con su carácter sociopolítico y con la cercanía con la gente.
¿Teme que si no acude mucha gente la prueba de fuerza desinfle el aparente tamaño de Podemos?
La intención es escenificar la voluntad de los ciudadanos por cambiar, esa es la intención.
Susana Díaz dijo que venía de una "casta de fontaneros". ¿De dónde viene Teresa Rodríguez?
Teresa Rodríguez viene de una realidad rural y costera gaditana. Mi familia es una familia de pequeños comerciantes. Mis padres tenían una perfumería y ese es mi origen socioeconómico. La realidad de un pueblo mediano, de Rota, en el bajo Guadalquivir, en Cádiz, de una familia de trabajadores, que se levantaba muy temprano y llegaba a casa muy tarde después de echar muchas horas en el pequeño negocio.
¿Fue la realidad que vivió a su alrededor lo que le hizo decidir participar en política?
Tiene que ver con muchas cosas. Es difícil establecer el momento en que a una persona le empiezan a preocupar los problemas hacia los demás. Daniel Bensaid hablaba de la "lealtad hacia los desconocidos". El compromiso político viene de ahí: preocuparte por lo que le pase a otra persona en cualquier parte del mundo. Eso tiene que ver con el cristianismo que me enseñó mi abuela, con una cita de Carlos Cano de mi padre, con los cómics de Mafalda, con las clases de Historia y Filosofía en el instituto. En mi caso no vengo de una familia de militantes y el compromiso político vino de una forma que es difícil de concretar, es la acumulación de muchas cosas.
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2015.01.30 01:34 FRIMO1962 Teresa Rodríguez: "El cambio en Andalucía es más urgente que en cualquier otro sitio"

http://i.huffpost.com/gen/2528562/thumbs/n-TERESA-RODRIGUEZ-large570.jpg
La agenda de Teresa Rodríguez (Rota, 1981) es prácticamente irreconocible un año después del nacimiento de Podemos. Esta profesora gaditana ha pasado de dar clases en el instituto a moverse entre Bruselas y Andalucía, compaginando su labor como eurodiputada con su intención de concurrir a las elecciones andaluzas como candidata de la formación liderada por Pablo Iglesias. Una carrera hacia la Junta que se ha anticipado este domingo tras el anuncio de la convocatoria electoral realizada por la presidenta de Andalucía, Susana Díaz.
¿Cree que el adelanto electoral obedece a alguna estrategia del PSOE?
Obedece a la cierta costumbre que ha adquirido el PSOE de Andalucía de instrumentalizar las convocatorias de elecciones para adaptarlas a sus previsiones demoscópicas. No es la primera vez que hay un adelanto electoral relacionado con el momento en el que el partido considera que le va el viento más a favor en las encuestas. En este caso, además, con un mar de fondo de cierta crisis en el PSOE, con una cierta voluntad de Susana Díaz de postularse como líder a nivel estatal, de jugar una doble carta utilizando como plataforma Andalucía para adquirir un cierto protagonismo a nivel nacional.
¿No llega un poco pronto para Podemos?
Quien piense que el adelanto provoca que estemos en peores condiciones para concurrir, se equivoca. Nosotros estamos en nuestro mejor momento: la organización tiene más participación que nunca antes, nos hemos dotado para elegir una candidatura en primarias y los mecanismos están en marcha. En cualquier caso, lo que hemos demostrado es una gran capacidad de hacer las cosas bien y de aprovechar todo el capital simbólico acumulado en estos meses para ponerlo a disposición de la posibilidad de una alternativa. También hay una urgencia social que tiene que ver con la realidad cotidiana de la gente y que, por tanto, un cambio de gobierno en Andalucía es más urgente que en cualquier otro sitio.
¿Se ven capaces de derrocar tres décadas de socialismo en Andalucía?
Somos la única fuerza con capacidad de romper con ese ciclo del 'mal menor'. Una Andalucía que se ha mantenido fuerte frente a la derecha del PP, que lo ha identificado como los representantes políticos de la oligarquía económica y terrateniente en Andalucía y que, de unos años a esta aparte, ha encontrado en el PSOE el 'mal menor'. Nosotros tenemos que salir de esa lógica y ser capaces de ofrecer una alternativa que no pase por rendirse al PP.
"Queremos romper con la idea de que el PSOE es 'el mal menor'" 
¿Han hablado con Maíllo (candidato de IU a la Junta) para posibles alianzas?
Nosotros nos hemos planteado desde el principio la necesidad de ofrecer alternativas al gobierno actual de la Junta. A un gobierno que practica políticas ciertamente cobardes, que no ha puesto en práctica el pacto, no sólo firmado entre las fuerzas que forman gobierno, sino con la ciudadanía, y que tenía que ver con hacer una política diferente en Andalucía: no recortar servicios públicos, no despedir trabajadores públicos y no privatizar servicios. Lo que hemos visto durante estos años es que esas líneas rojas han sido ampliamente cruzadas.
¿Creen que debería haberse salido IU del Gobierno precisamente por cruzar esas líneas rojas?
Nosotros lo hicimos expreso desde el inicio e incluso llegamos a invitar a IU a salir de la dinámica de gobernar miseria para entrar en la dinámica de la esperanza, de una alternativa a las políticas de austeridad que nos sumen más en la crisis y hacen cada vez más dolorosa la cotidianidad de los andaluces. Esa ha sido la mano abierta desde el principio. Han tomado sus propias decisiones y han valorado que tenían que permanecer en un gobierno con el PSOE.
Otro que ha tomado sus propias decisiones es Diego Cañamero, que ha dejado IU, ¿contarán con él de cara al futuro?
A nosotros nos encantaría contar con Diego Cañamero por lo que representa de cercanía con las personas que sufren la crisis en Andalucía. También con académicos que llevan tiempo alternativas en políticas públicas, con movimientos sociales que plantean alternativas. En ese marco, Cañamero es un aliado excepcional y esa invitación siempre ha estado sobre la mesa y la relación ha sido siempre buena y cercana. Evidentemente, respetamos los ritmos de la CUT y de Diego.
¿Ganar en Andalucía es clave para ganar el país?
Es la comunidad autónoma con más población y una de las que más ha resistido a plantear al PP como alternativa a un PSOE que no responde a las expectativas. Desde que existe Podemos, al PP le falta todavía más para gobernar en Andalucía, con lo que es un marco favorable. No es motivo de alegría para nosotros, pero en Andalucía, más que en ningún otro sitio, hay más urgencia por el cambio. Somos la comunidad autónoma con más pobres de España, la que tiene mayores tasas de desempleo, la segunda en desigualdad, la primera en desahucios... En Andalucía el cambio es más urgente que en ningún otro sitio.
Susana Díaz dijo que Podemos no se compromete con los pueblos al no presentarse con marca propia en las municipales. Usted en la Asamblea Ciudadana abogó por acudir a las municipales con el nombre Podemos. ¿Tiene razón entonces Susana Díaz?
Yo creo que es una cuestión de valorar la idoneidad de esa convocatoria. Lo que hemos decidido es que vamos a estar presentes sí o sí en los procesos municipales, pero que siendo una fuerza política nacida en enero, ofrecer candidaturas de gran calidad en todos los municipios de España no daba suficientes garantías. Eso no significa que allá donde podamos dar lo mejor de nosotros mismos no vayamos a concurrir a las municipales con iniciativas similares que plantean una metodología participativa similar a la nuestra y programas parecidos a los nuestros. Estaremos en las municipales pero con otra gente, con otras iniciativas con más larga trayectoria y plantaremos cara a la austeridad.
¿Por ejemplo, Ganemos Sevilla?
En Sevilla estamos teniendo la discusión en el marco sevillano y será allí donde tomaremos la decisión de ver cómo concurrimos.
¿Estaría dispuesta a debatir con Susana Díaz?
Sí, por supuesto, claro que sí.
¿Se ve como presidenta de Andalucía?
Tienen que pasar varias cosas para que eso ocurra. Primero, atravesar un proceso que ya es conocido, el de las primarias abiertas, y decidir quién es el mejor candidato o candidata para estas elecciones convocadas con tan poco tiempo. Por otro lado, los andaluces tendrán que ver que somos una alternativa viable para una salida a la política de austeridad y de recorte.
"Estaría dispuesta a debatir con Susana Díaz'" 
Es difícil que no salga elegida secretaria general de Podemos Andalucía tras la confluencia con la lista de Claro Que Podemos.
En cualquier caso, son dos procesos que están abiertos y no seré yo quien falte al respeto a esos procesos democráticos de nuestra organización. Sería entrar en contradicción con todo lo que he defendido desde que estoy en Podemos.
¿Cuáles fueron las principales diferencias a limar entre ambas candidaturas?
Los debates que se plantearon tenían que ver con la cuestión razonable, que era mantener el equilibrio entre la eficacia y la cohesión política en un momento de un ciclo electoral intenso y por otro lado la necesidad de potenciar la participación democrática y cotidiana en los círculos de Podemos que habíamos llevado a cabo en estos escasos meses. En ese equilibrio, que es complejo, algunos defendíamos la necesidad de subrayar más el carácter participativo de la iniciativa. Otros defendían que era necesario en esta coyuntura concreta apostar por la cohesión política para tener capacidad de plantear una alternativa de gobierno. En Vistalegre, cuando la inmensa mayoría decidió que lo que tocaba era cohesionarse, todos tomamos nota. Eso no significa que el debate siga teniendo sentido a medio y largo plazo.
Usted es miembro de Izquierda Anticapitalista, que ha decidido dejar de ser partido político, ¿por qué se tomó esa decisión?
Fue un congreso ordinario y la resolución tuvo que ver con dar carta oficial a una realidad que ya estábamos viviendo. De ser una iniciativa muy valiosa pero pequeña y limitada, a aportar todo el patrimonio acumulado en una organización mucho más grande. Nosotros ya en las europeas, cuando decidimos no presentar candidatura propia sino volcar todo nuestro esfuerzo militante en Podemos, lo único que hemos hecho es certificar esa realidad.
En caso de salir elegida como presidenta de Andalucía, ¿qué haría Podemos en Bruselas?
Si eso ocurriera, evidentemente mis responsabilidades en el Parlamento Europeo quedarían en manos de las siguientes personas en la lista. Hay que tener en cuenta que cuando 1,2 millones de personas nos votaron estaban votando a sus ideas, no necesariamente a personas concretas. La tarea realizada en estos meses tendrá su continuidad en la persona que se haga cargo de ese trabajo.
¿Qué sería lo primero que cambiaría en Andalucía de llegar a presidenta?
Hay algunas cosas que son también de urgencia, no sólo en el sentido social, sino también político, la necesidad de una regeneración política. 35 años de gobierno socialista han dejado unas dinámicas y tendencias que tienen que ver con una realidad que los andaluces reconocen, una administración paralela, la subcontratación de servicios a empresas afines, el clientelismo que gira en torno a la gestión de subvenciones a gran escala. Todo esto urge como primer paso una limpieza. Auditar la administración pública, conocer todos sus recursos, la legitimidad de sus licitaciones y concursos, y apostar por una mayor eficiencia en la administración pública andaluza. La segunda medida sería un plan titánico para tratar de recuperar el tiempo perdido en términos de desarrollo económico, sacando a Andalucía de esa situación de dependencia económica en España y en Europa.
¿Tiene límites la cesión de las decisiones a los ciudadanos? Lo pregunto por la polémica que tuvo la líder de Podemos Sevilla con la Semana Santa al plantear que su futuro en la ciudad lo decidirían los sevillanos.
Se debe ceder la toma de decisiones a los ciudadanos siempre y para todo. El tema es que, evidentemente, aquellas cuestiones que deben ser puestas al arbitrio de la ciudadanía, por una cuestión de eficacia y prioridad política, han de ser las que estén puestas en cuestión. La Semana Santa no es un tema que esté puesto en cuestión. Nosotros debemos preservar el respeto a las creencias religiosas de los ciudadanos y la cultura de un pueblo, que tiene que ver con la Semana Santa como expresión artística y cultural de los andaluces. Sin duda, hay que preguntar muchas cosas a la ciudadanía, pero existe un enorme consenso en mantener la Semana Santa y respetarla.
"La Semana Santa no es un tema que esté puesto en cuestión'" 
¿Qué espera de la Marcha del Cambio convocada por su formación para el día 31 de enero?
Espero que sea la expresión de la ilusión frente a quienes piensan que Podemos es en sí fruto del cabreo y de la ira, estamos convencidos de que representamos la ilusión y las expectativas por cambiar de muchos españoles. Será un hito en ese sentido. También apostamos por la movilización. Nosotros venimos de ahí, del 15-M, de las plazas. Una sociedad que no se moviliza en situación de crisis y de desesperación social, sería una sociedad sin futuro. Una que está activa y participando, es una sociedad de futuro.
Mucha gente se pregunta el por qué de una marcha así, por qué Podemos organiza una marcha que parece que es de apoyo a Podemos.
La marcha está convocada en torno a la necesidad y la idea del cambio. Hay muchas otras razones que tienen que ver con expresar el hartazgo respecto a la corrupción y la necesidad de políticas económicas diferentes que pongan al ciudadano en el centro. Ahí pueden participar todos, estén inscritos o no en Podemos. Las organizaciones políticas, si se pretenden de cambio, tienen dos vertientes: una que tiene que ver con la gestión institucional y otra que tiene que ver con su carácter sociopolítico y con la cercanía con la gente.
¿Teme que si no acude mucha gente la prueba de fuerza desinfle el aparente tamaño de Podemos?
La intención es escenificar la voluntad de los ciudadanos por cambiar, esa es la intención.
Susana Díaz dijo que venía de una "casta de fontaneros". ¿De dónde viene Teresa Rodríguez?
Teresa Rodríguez viene de una realidad rural y costera gaditana. Mi familia es una familia de pequeños comerciantes. Mis padres tenían una perfumería y ese es mi origen socioeconómico. La realidad de un pueblo mediano, de Rota, en el bajo Guadalquivir, en Cádiz, de una familia de trabajadores, que se levantaba muy temprano y llegaba a casa muy tarde después de echar muchas horas en el pequeño negocio.
¿Fue la realidad que vivió a su alrededor lo que le hizo decidir participar en política?
Tiene que ver con muchas cosas. Es difícil establecer el momento en que a una persona le empiezan a preocupar los problemas hacia los demás. Daniel Bensaid hablaba de la "lealtad hacia los desconocidos". El compromiso político viene de ahí: preocuparte por lo que le pase a otra persona en cualquier parte del mundo. Eso tiene que ver con el cristianismo que me enseñó mi abuela, con una cita de Carlos Cano de mi padre, con los cómics de Mafalda, con las clases de Historia y Filosofía en el instituto. En mi caso no vengo de una familia de militantes y el compromiso político vino de una forma que es difícil de concretar, es la acumulación de muchas cosas.
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